Zumos verdes y sanos para este nuevo año

A pesar de que las verduras y hortalizas verdes suponen una increíble fuente de nutrientes para nuestra salud, incluyendo minerales, vitaminas, hierro, fósforo, calcio, fibra y clorofila, entre otros muchos, comer la cantidad adecuada de manera diaria nos resulta difícil, por no decir imposible. Y cuando es así, tampoco lo comen los niños. De hecho, la verdura es quizás el alimento que más nos cuesta hacerles comer. Pero eso cambiará hoy mismo y lejos de suponerte más trabajo, en Cuaderno de Valores, te vamos a contar cómo incorporar verduras a vuestra dieta familiar de manera sencilla, divertida y deliciosa, hasta para que los más pequeños.

¿Sabías de dónde viene el color verde de las verduras y hortalizas? De la clorofila, un compuesto que ayuda prevenir el cáncer, mejorar el funcionamiento cardíaco e inmunológico y evitar la anemia. Solo por esto, deberíamos seguir las recomendaciones de los expertos y consumir estos alimentos a diario. Pero si aún no te has levantado de la silla a prepararte unas espinacas, sigue leyendo.

Las verduras de hojas verdes contienen antioxidantes, no aportan grasas y son el único alimento que limpia las arterias! Pero además, tiene vitamina C y calcio que permite cicatrizar heridas, reforzar  tendones, y ligamentos a la vez que los huesos y los dientes, en general. Por si fuera poco, regula el ritmo cardíaco y evita el insomnio.

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Otra vitamina indispensable para nuestro organismo y que se encuentra en la verdura de hoja verde es la vitamina A que se encarga de regenerar la piel, reparar tejidos y aumentar nuestra resistencia hacia las infecciones. Bien. Seguro que ya estás convencido de que es necesario comer verdura de hoja verde y si puede ser todos los días, mejor.  Pero, ¿cómo puedes incorporarlas en tu día a día si apenas tienes tiempo de cepillarte los dientes? Aquí te contamos cómo la familia entera puede comer la cantidad necesaria de un trago y antes de salir de casa por la mañana. Además, no te llevará más de 5 minutos prepararlo.

Recuerda que necesitamos mantenernos hidratados y esta es una alternativa al agua fantástica.

¿Zumos o batidos verdes?

Nosotros recomendamos los zumos porque son de absorción inmediata y el cuerpo recibe los nutrientes necesarios sin esfuerzo adicional  del sistema digestivo.  Lo único que tienes que tener que cuenta es que el zumo no contiene fibra, algo que podrás solucionar comiendo nueces, pasta, arroz, patatas o legumbres.

Si no tienes licuadora (no batidora) en casa, comprar una es lo primero que has de hacer. Será la mejor inversión que hagas este año y te durará para siempre.

Una vez por semana, compra espinacas, brócoli, pepino, apio, rúcula, acelgas, menta, perejil y jengibre, todo fresco, eso sí. Y añade a tu cesta algunas piezas de fruta de la temporada como melón, pera, manzana…

Cuando ya lo tengas todo en casa, limpia tus verduras y frutas y prueba a hacer este zumo verde.

Zumo verde para 4 

4 tallos de apio, incluyendo las hojas

2 pepinos, pelados

Media bolsa de espinacas

2 manzanas amarillas, sin pelar

Pequeño manojo de perejil

Pequeño manojo de menta

1 trocito de jengibre

Dependiendo del gusto, puedes añadir un poco de agua y hacer tus propias variaciones sustituyendo las espinacas por brócoli y la manzana por una pera o melón. Solo ten cuidado de no incluir demasiada fruta, por su alto contenido de azúcar. Limítate a echarle 1 o 2 piezas para darle sabor y suavizar el gusto a veces amargo del verde.

Por las mañanas, prepararlo no te llevará más de 5 minutos y toda la familia tendrá, junto con el desayuno, la energía, los nutrientes y las vitaminas que necesita para todo el día, antes de salir de casa. ¿Una sugerencia más? Si los niños ponen mala cara ante “lo verde”, sírveles en una taza o vaso de color.

Derechos de Imágenes: Robert GourleyMelissa

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