¿Qué hacer cuando te sientes superado?

La relación que todo padre quiere establecer con sus hijos es la misma en todo el mundo: una relación saludable y estrecha. No sólo fomenta lazos de comunicación y cariño sino que impacta positivamente en el buen desarrollo de los niños. Pero no siempre podemos darles esto con la misma intensidad. Ya sea por falta de tiempo, de recursos o de mejores estados de ánimo, muchas veces solo llegamos a cubrir sus necesidades básicas. Si este es tu caso y te sientes culpable por no estar al pie del cañón todos los días, no te preocupes. Es más, tener un poco de tiempo libre para nosotros es esencial.  Hoy te contamos las claves para saber desconectar y enseñar a nuestros hijos a hacerlo también.

No te sientas culpable. Como bien explica este artículo, cuando los niños tienen la oportunidad de desarrollar vínculos fuertes con otras personas que no sean sus padres, se convierten en niños que saben adaptarse mejor ya que están expuestos a nuevas maneras de pensar y actuar.

Lo mismo ocurre cuando el tiempo que pasen sin ti, sea jugando a solas. Porque tal y como apuntamos en este post, publicado en Cuaderno de Valores, “los niños necesitan aprender por si mismos lo que es el peligro, superar retos, caerse y levantarse. Ese mismo artículo, apunta a que incluso aburrirse a veces tiene sus ventajas.  Así que sin olvidar de brindarles tiempo de calidad, aprovechemos también para aprender a desconectar y enseñar a nuestros pequeños a hacer lo mismo.

Muchos expertos coinciden en que si queremos lo mejor para nuestros hijos, es necesario desconectar para crear espacios íntimos donde reflexionar, sentir y poder encontrar nuestro centro. Recuerda, para poder cuidar a otro, debemos empezar por cuidarnos a nosotros mismos.

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Claves para desconectar

  • Asegúrate de encontrar al menos tres sesiones de una hora o dos a la semana para ti. No importa lo que hagas. Lo que cuenta es que vuelvas renovada para poder seguir siendo una buena madre y compañera.
  • Ideas: buscar un sitio cómodo para leer, ir a ver una película, quedar con amigos, hacer una caminata o algo de ejercicio, apuntarse a una clase o un taller. Es importante que esta última actividad no te cree más responsabilidades, sino momentos para poner la mente en blanco o en algo que realmente te apetece.
  • Un poco de tiempo para ti o tu pareja no siempre implica irse de casa. De hecho, muchas veces, ni siquiera es una opción. Si este es tu caso, te recomendamos cerrar puertas, avisando siempre a los pequeños y a tu pareja que estás allí pero necesitas un rato a solas. Un buen baño de burbujas es una excelente y relajante idea.
  • Meditar. En nuestro artículo Mindfullness llega a los colegios, te advertimos del peligro que tiene ir en piloto automático y no prestar atención. Para evitarlo, una de las mejores maneras y la más económica, es practicar el mindfullness o la meditación. Gracias a ello, logramos, además de relajarnos, a prestar atención, no juzgar, compartir y aceptar al otro. Es decir, al meditar o tomar conciencia, se ponen en marcha cualidades y valores que nos hacen mejores personas.
  • Si tienes la suerte de tener familia cerca, pídeles ayuda de vez en cuando para que cuiden de los pequeños mientras tu disfrutas de unos momentos, muy merecidos, para ti. El viernes, por ejemplo, sería un día perfecto para que pasen la noche en casa de los abuelos o los tíos/padrinos.
  • Si el tiempo no te lo permite, busca en tu día a día, los pequeños grandes momentos y hazlos valer. Si te gusta cocinar, por ejemplo, o te ayuda a despejarte, céntrate solamente en eso. No aproveches la ocasión para hacer esa llamada o mirar emails mientras la olla se caliente o supervisar los deberes. Permítete un tiempo para desconectar. Para tu bien y el de ellos.

¿Qué haces tú para desconectar?

Derechos de Imágenes:  Anton Petukhov, QuapanStephanie Lepoint

 

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