Prevención de accidentes domésticos

¿Sabías que según Unicef cerca de 20.000 niños de entre 1 y 14 años mueren cada año a causa de accidentes en los denominados países ricos del mundo? En España, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), los accidentes representan la tercera causa de mortalidad en niños menores de 14 años.

Por este motivo, hoy en Educo hablamos sobre la prevención de accidentes domésticos en niños.

¿Qué son los accidentes domésticos?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define un accidente como “un suceso no premeditado cuyo resultado es un daño corporal identificable”. Un accidente doméstico es, como ya lo supones, un accidente que se produce en el hogar.

En casa pueden producirse una gran cantidad de accidentes, a causa de negligencia o desconocimiento. Entre los principales accidentes en niños se encuentran las quemaduras, caídas y ahogamientos. Veamos juntos cómo prevenir estos accidentes.

Consejos para prevenir accidentes domésticos en niños

Accidentes infantiles en el hogar

Siempre es mejor prevenir que curar y aunque evitar al 100% los accidentes es casi una misión imposible, siempre podemos minimizarlos. Veamos juntos las principales causas de accidentes infantiles en el hogar y cómo prevenirlos.

Minimizar el riesgo de caídas

Evitar que los niños se caigan parece una utopía. Ellos juegan, corren, saltan y ¡se caen! Sin embargo, es posible minimizar los riesgos, para ello:

  • Cierra las ventanas para evitar que los niños se asomen. Además, puede ser una buena opción colocar protecciones en ventanas.
  • Instala barreras de seguridad en las escaleras. De cualquier manera, no dejes de prestar atención a los niños cuando suben escaleras. Aún los mayorcitos pueden tener un accidente por desconcentración o por pisar un juguete en la escalera.
  • Supervisa al bebé en el cambiador y la cama, para evitar que se caiga.

Atragantamiento, un accidente doméstico común

Siempre nos lo dicen pero a veces los papis nos olvidamos. Nunca debemos dejar a los niños comer sin supervisión. Un trozo demasiado grande o mal masticado, un juguete u objeto pequeño pueden provocar el atragantamiento de un niño y su ahogamiento.

Para prevenir estos accidentes, presta especial atención a los juguetes que compres para asegurarte de que no tengan piezas pequeñas que los niños puedan tragar o aspirar.

Además, vigila que no queden al alcance de tus hijos objetos pequeños, frutos secos (ingesta recomendada a partir de los 4 años), monedas, chicles o caramelos duros.

Prevenir accidentes infantiles

Prevenir las intoxicaciones

Los peques son curiosos por naturaleza y ¡suelen llevarse todo a la boca! Por eso, no es de extrañar que las intoxicaciones se encuentren a la cabeza de los accidentes en el hogar. Para evitarlas, guarda los productos de limpieza e higiene personal, la cosmética y los medicamentos fuera del alcance de los niños.

¿Un consejo? Ponte en cuclillas y mira a tu alrededor. Si ves productos potencialmente peligrosos al alcance de tus hijos, ¡quítalos! Lo mejor es guardarlos en un estante alto dentro de un armario con cerrojo o colocar protecciones en los armarios para evitar el acceso de los niños a ellos.

Por último te aconsejamos anotar el número del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencia Forenses de España en la nevera, 91 562 04 20, por si necesitas consultar sobre la ingesta de algún producto.

Cuidado con el baño

¿Sabías que un niño puede ahogarse en sólo unos centímetros de agua? Siempre ten a tu hijo en vista cuando se bañe, aún cuando sea mayorcito ya que podría resbalarse y deslizarse bajo el agua. Algunos niños, frente al susto, no reaccionan ni se incorporan, pudiendo provocarse el ahogamiento.

Si tienes piscina en casa, coloca protecciones a su alrededor y no dejes a los niños sin vigilancia en el jardín, ya que podrían saltar las vallas y caer al agua.

Prevenir accidentes domésticos en niños

Protecciones en los enchufes

La electricidad es otra causa de accidentes domésticos en niños. No dudes en colocar protecciones en todos los enchufes de tu hogar y comprueba que los cables se encuentran bien escondidos tras los muebles.

¿Un consejo? Instala un protector diferencial que evitará que los peques se electrocuten, pues corta el suministro eléctrico al mínimo contacto.

Quemaduras: ¿cómo evitarlas?

Aunque tu hijo te lo ruegue, ¡no cocines con él en brazos! Si salpicasen los alimentos, podría quemarse. Vigila además que no juegue con las perillas del horno ni con la llave del gas.

En caso de quemadura, abre el grifo de agua fría y coloca la parte afectada debajo. Luego, acude al médico.

Nuestra última recomendación es que prepares un botiquín de primeros auxilios para responder ante posibles emergencias. Ten a mano también el teléfono de tu médico pediatra y de urgencias de tu ciudad.

Como siempre te decimos: “es mejor prevenir que curar”.

Derechos de las imágenes: _Dinkel_, heydere, thephotographymuse, kygp

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