¿Por qué gusta Snapchat e Instagram Stories a los adolescentes?

Snapchat, Instagram Stories… ¿Qué tienen en común estas aplicaciones? Dos cosas: son muy populares entre los adolescentes y se basan en el contenido efímero. A diferencia de otras redes como Facebook y Twitter cuyos comentarios y fotos permanecen hasta la posteridad (queda un rastro incluso si los eliminas o cierras la cuenta); Snapchat e Instagram Stories utilizan mensajes “con caducidad”. Aquello que compartes en público se borra a las 24 horas, y en unos segundos si es de forma privada. Pero, ¿cuál es la gracia de esto? ¿Por qué gusta tanto el contenido efímero a los adolescentes?

Snapchat tiene fascinados a nuestros hijos. La denominada “aplicación fantasma” es inmensamente famosa entre el público teen a nivel mundial. Atendiendo a este artículo de 20 minutos, un estudio estadounidense llamado Taking Stock With Teens y basado en una encuesta a 6.500 adolescentes con una media de edad de 16,5 años, ha determinado que es la app la más popular entre chavales de esta edad. Instagram la sigue. La app de las fotos lanzó el año pasado la modalidad Instagram Stories que tiene una fórmula similar a la de su competidora.

Y parece que les ha ido bien. Según el artículo “El uso de Instagram y Snapchat se dispara en España” publicado por ReasonWhy a finales de 2016, el último informe de Kantar TNS revela que en nuestro país: “La popularidad de Instagram y Snapchat se ha disparado en los dos últimos años, dado que las personas buscan contenido real, personal e instantáneo”.

¿El contenido real, personal e instantáneo es lo que gusta a los adolescentes? No exactamente. Adam McLane, coach de The Youth Cartel, explica en su web las razones por las que Snapchat e Instagram Stories gustan a nuestros hijos. Y se basa en dos reglas muy sencillas:

REGLA # 1 – Los adolescentes quieren pasar el rato en lugares donde los adultos no están. Cuánto menos popular es la app entre adultos, mejor.

REGLA # 2 – El anonimato y la privacidad unido a la instantaneidad son un plus. Pertenecen a una generación de usuarios de aplicaciones que han crecido con sus vidas documentadas en blogs de mamás, Facebook e Instagram. Muy en el fondo saben que la privacidad y el anonimato online no existen, que las cosas que publican se pueden rastrean… pero ese no es el punto. El punto es que estas aplicaciones les permiten crear un espacio privado, lejos de los ojos indiscretos de los adultos y / o personas con las que no quieren conectarse.

¿Por qué gusta Snapchat e Instagram Stories a los adolescentes?-interior

5 razones por las que a los adolescentes les gustan las apps de contenido efímero

1. El contenido efímero es más seguro. “Más seguro” en el sentido de que no lo ven mamá y papá, ni los depredadores en internet, ni se puede rastrear una y otra vez. Publicar en Twitter o Facebook, donde los adultos están, es peligroso. ¿Publicar en Snapchat? Es definitivamente más seguro.

2. Sirve para pasar el rato. Basándose en el libro “It’s complicated” de Danah Boyd, Adam McLane opina que la sociedad actual ha ido eliminando los lugares donde los adolescentes pasaban el rato lejos de la vigilancia de los adultos. (Centros comerciales, calles, deportes casuales, etc.) Estas aplicaciones les gustan porque se han convertido en el sustituto de esos sitios y les proporcionan un espacio para charlar con los suyos.

3. Está fuera del control adulto. El contenido efímero se esfuma antes los ojos curiosos, no da lugar a que se generen malentendidos ni conversaciones intensas con personas mayores, está más allá de esta tendencia de los padres a controlar de un modo friki a sus hijos… estas aplicaciones son una respuesta a todo esto.

4. Surge por la “desconexión con la realidad” que todos experimentamos. Adam McLane plantea un experimento en un Starbucks. El resultado de éste es que si observamos a las personas en la cafetería nos daremos cuenta de que están desconectadas del entorno porque les absorbe la vida que les llega a través de la  pequeña pantalla de su móvil. Esto genera la necesidad de crear lugares en los que uno pueda hablar de un modo espontáneo, sin preocuparte de que lo que digas puede ser visto por tus padres, tu jefe, etc. Todos necesitamos un sitio así, y los adolescentes cogen Snapchat, Instagram Stories u otras aplicaciones como Yik Yak para decir lo primero que les viene a la cabeza o cómo se sienten en ese momento.

5. Produce satisfacción instantánea. Como ocurre con otras redes sociales, adolescentes (y adultos) nos enganchamos a comprobar si tenemos nuevas notificaciones, me gustas, etc. porque eso a nivel neurológico nos produce una sensación de placer. Echa un ojo a nuestro artículo “¿Por qué les gusta tanto hacerse selfies?” para comprender la construcción de la identidad a través de las redes.

¿Qué hacer si tu hijo usa Snapchat?

Según el post “9 cosas que debes saber sobre tu hijo y Snapchat” de iwomanish.com, esta aplicación anima a mandar contenido subido de tono, ya que éste no queda registrado, y puede dar lugar a la famosa práctica del sexting. Sin embargo, algunos estudios llevados a cabo en EEUU revelan que solo el 1,6% de los usuarios afirmaba utilizar Snapchat para este fin mientras que el 14,2% declaraba que alguna vez había enviado contenido sexual. La mayoría (59,8%), sin embargo, usa la aplicación para mandar contenido humorístico o absurdo. Porque quizás, el éxito de Snapchat no es sólo el sistema de seguridad que da la oportunidad de borrar los mensajes, sino que los adolescentes la ven como app divertida.

De todas formas, el equipo de la app ha tomado medidas para frenar los casos de sexting. Recomendamos que, ante tu posible preocupación, leas el artículo “Tus hijos están enganchados a Snapchat y no deberías preocuparte” de El Confidencial.

En cualquier caso si tu hijo utiliza Snapchat conviene que hagas lo siguiente:

Investiga la app por tu cuenta: Créate un perfil y descubre cómo funciona. En el tema de las redes sociales, el principal problema es la brecha generacional. Estar al tanto de lo que usan tus hijos ya es un gran paso y te permite advertir por ti mismo los posibles riesgos del uso de la aplicación.

-Adviértele sobre la falsa seguridad: Tu hijo te dirá que no te preocupes, que Snapchat avisa cuando alguien hace un pantallazo del snap. Esto es cierto pero la aplicación tiene otros modos de guardar el contenido. Así pues el hecho de que tu hijo crea que el contenido es efímero le da una falsa sensación de seguridad y privacidad. Habla con él/ella sobre esto y lee los Términos de Uso de Snapchat especifican que la empresa “puede almacenar y de hecho almacena tus snaps de forma temporal en sus servidores”.

Si tu hijo tiene entre 13 y 17 años: Snapchat establece en sus condiciones de uso que los menores de 13 a 17 años deben obtener el permiso de sus padres para usar la app. Si tu hijo ya tiene móvil y descubres que está usando la app habla con él para saber por qué la usa, con quién habla y cuánto tiempo le dedica. Además pídele revisar juntos los ajustes de privacidad e inicia una charla sobre seguridad en la red. Lee nuestro post “Cómo enseñar a tus hijos a protegerse en las redes sociales”. Existen, además, algunas aplicaciones de control parental de Snapchat, pero necesitarás la contraseña para poder monitorizar la cuenta. Si como último recurso, tu hijo no te la da, lo mejor es que le quites el smartphone hasta que te demuestre que puedes confiar en él/ella y hará un uso responsable de la red social.

Si tu hijo es menor de 13 años: Debes saber que Snapchat ha creado SnapKidz, a la que se redirige en el momento en que al registrarse el usuario indica que tiene menos de 13 años. Lee más sobre esto en “Snapkidz, una versión de Snapchat para menores de 13 años”.

¿Tu hijo/a también está enganchado a Snapchat e Instagram Stories?

Derechos de imagen: Snapchat, Taehyun Kim

Publica tus comentarios