¿Por qué a los adolescentes les gusta hacer challenges?

Seguro que has oído hablar de los challenges: Mannequin challenge, Ice Bucket Challenge, Water Bottle Flip Challenge… ¿Te suenan? Son retos populares a los que cualquier puede sumarse a través de las redes sociales. Muchos se quedan en bromas entre youtubers e instagrammers pero otros se convierten en auténticos fenómenos virales. A nuestros hijos les encantan, ¿qué es lo que les llama la atención? ¿Por qué a los adolescentes les gusta hacer challenges (retos)?

Antes de nada, párate a pensar como eras tú de adolescente. Seguramente, por muy responsable que fueras, tenías un punto de imprudente, ¿verdad? La insensatez de la adolescencia ha exasperado a los padres desde el principio de los tiempos. Las redes sociales sólo son canales donde llevarla un paso más allá.

En el artículo Why teenagers get suckered in by Social Media dares de Newsweek analizaron la conexión entre los retos de las redes sociales y el cerebro adolescente. Veamos: el cerebro de nuestros hijos está programado para buscar nuevas experiencias que estimulen su aprendizaje, el problema es que los adolescentes aún no poseen capacidad de tomar decisiones racionales. No es que les guste exponerse al riesgo, es que su inmaduro cerebro está en fase de desarrollo y no saben ver las consecuencias de sus acciones. Además, no es sólo conseguir un reto, también se llevan 30 segundos de fama, ser el centro de atención… y eso le nubla el juicio a nuestros hijos.

La cuestión es que los llamados “nativos digitales” son usuarios de redes sociales pero no saben usarlas con un objetivo, simplemente son su escaparate y hay que intentar que comprendan cómo utilizarlas con responsabilidad.

Durante la pubertad, el cerebro produce niveles adicionales de hormonas que preparan a la persona para la madurez sexual. Entre estas hormonas está la dopamina. La dopamina genera esa sensación de “sentirse bien” que nos impulsa a hacer cosas que nos dan placer. Dado que el cerebro adolescente tiene altos niveles de dopamina, nuestros hijos sienten el impulso de buscar estímulos y recompensas constantes. Esto significa que aquellas cosas que a los adultos nos producen bienestar en general, los adolescentes las viven como asombrosas, y usan poco la cabeza con tal de lograr esa sensación.

En otras palabras, son capaces de grabarse echándose un cubo de agua helada encima (Ice Bucket Challenge) para buscar emoción y atención. Si además esto se comparte una y otra vez en las redes sociales, la sensación de sentirse bien se amplifica. Por no hablar de que muchos famosos como Justin Bieber, Taylor Swift, etc. se suman a los retos más populares, y ¿quién en su adolescencia no ha querido imitar a sus ídolos? He aquí las razones del por qué a los adolescentes les gusta hacer los retos de las redes sociales.

Cuando nosotros éramos niños, nos hacíamos amigos de vecinos de nuestra edad, compañeros de clase o compañeros del equipo de fútbol, básket o voleibol. Ahora nuestros hijos conocen a gente online de la que pueden saber o no saber quiénes son realmente. Los padres tenemos que empezar a asumir que las redes sociales desempeñan un papel fundamental en la vida social de los adolescentes. A través de ellas conocen nuevas personas, obtienen información y construyen relaciones de un modo más fácil y mucho más rápido. El 83% de los niños en esa edad declaran que Facebook, Instagram, Snapchat, etc. les hacen sentir más conectados e involucrados con lo que les ocurre a sus amigos. Observan lo que otros están haciendo, anhelan y buscan la aprobación a través de gustos y puntos de vista. Las redes son una poderosa herramienta que alimenta y genera popularidad, ya sea real o percibida; y esto lleva implícito una serie de potenciales problemas de autoestima que abordamos en “Educando una buena autoestima” o “¿Por qué les gusta tanto hacerse selfies?”.

Además cabe destacar que todo lo que nuestros hijos exponen en sus redes sociales pasa a formar parte de su identidad digital. Una vez publicado, resulta difícil borrar su rastro. Es importante que les hagas entender esto como ya te comentamos en el artículo “Cómo enseñar a los niños a protegerse en las redes sociales”.

¿Por qué a los adolescentes les gusta hacer challenges?-interior

Retos peligrosos para niños.

No todos los retos de las redes sociales son divertidos. A los más inofensivos como el Mannequin Challenge (donde los protagonistas se quedan totalmente quietos en mitad de una acción mientras una cámara en movimiento los graba), se suman otros que atañen riesgos potencialmente peligrosos que pueden provocar graves lesiones. Los padres debemos ser conscientes de ellos y discutir los peligros con nuestros hijos adolescentes. En el artículo Más allá del Mannequin Challenge: los retos más absurdos de 2016 de Verne tienes una lista de los  retos más populares del año pasado y a los que se sigue sumando gente en 2017.

En Los replicantes hemos encontrado “8 challenges de redes sociales que terminaron en tragedia”, entre los cuales se encuentran algunos de los más peligrosos para niños como estos:

Banana Peel Challenge: Consiste en poner una cáscara de plátano en el suelo y resbalarse a propósito con ella. El único objetivo es darse un culetazo contra el suelo. En España, dada su repercusión la Policía Nacional intervino en Twitter alertando de lo peligrosas que podrían resultar las consecuencias de este reto.

CondomChallenge: El protagonista del vídeo espera a que “sus amigos” dejen caer sobre su cabeza un condón relleno de agua. Mal calculado puede llegar a provocar asfixia. Existe otra versión llamada Condom Snorting Challenge en la que hay que absorber un condón por la nariz y sacarlo por la boca. Los condones pueden alojarse en la tráquea o en los pulmones y causar serios problemas.

The Cinnamon Challenge (El reto de la canela): El desafío es ingerir una cucharita de canela en polvo en menos de un minuto sin beber nada. ¿Las consecuencias? Atragantarse, sufrir un ataque de tos, provocarse quemaduras en la garganta o incluso daño pulmonar.

The Salt & Ice Challenge (El reto del hielo y la sal): El juego consiste en echar sal sobre la piel y apretar contra esa zona un cubito de hielo. El resultado es una reacción química que produce una sensación de quemazón. En 2012, un menor de doce años de EEUU permaneció hasta 20 minutos con el hielo y la sal sobre su piel. ¿El resultado? Quemaduras de segundo grado en su espalda que lo llevaron a ingresar en urgencias.

¿Habías oído hablar de los challenges? ¿Has comentado con tus hijos las consecuencias que pueden tener?

Derechos de imagen: Kyle Nishioka, ClickFlashPhotos / Nicki Varkevisse

Publica tus comentarios