Pantalla pasiva, pantalla activa, ¿cuál es la diferencia?

Las pantallas han llegado para quedarse. Están en todos lados, inundan nuestro día a día: en la calle, en nuestro bolsillo, en casa… Nosotros, la primera generación de padres digitales, tenemos que encontrar el mejor modo para que nuestros hijos vivan experiencias positivas (y constructivas) cuando interactúan con ellas. Y he aquí cuando surge la pregunta, ¿cuál es la diferencia entre pantalla pasiva y pantalla activa?

Un estudio reciente (verano de 2016) de la London School of Economics – Families and Screen time: Current Advice y Emerging Research – destaca que existe una enorme disparidad de opiniones en cómo los padres supervisan el uso de las redes sociales y el tiempo frente a las pantallas. Estos resultados quizás se deban a que los padres no saben cómo sobrellevar el uso cada vez más acelerado y la constante presencia de la tecnología en su vida familiar. ¿Te sientes identificado? Sigue leyendo…

En la mayoría de las casas hay varias pantallas – televisión, ordenador, tablet, smartphones, consolas portátiles – . Algunos niños también usan pantallas en el colegio para aprender lecciones y a veces les dejan llevar sus móviles para utilizarlos durante el recreo. Pero el estudio de LSE,señala que en los medios de comunicación se advierte demasiado sobre los peligros y los riesgos que implican las nuevas tecnologías y no se tiene en cuenta que las pantallas pueden ser constructivas (y positiva) para nuestros hijos. Así pues, no se trata de prohibir o limitar severamente su uso pero tampoco tener ningún tipo de supervisión.

Hay que tomar, por tanto, un papel activo para mediar en el uso digital de nuestros hijos y así hacer que tengan una relación saludable con las pantallas y se preparen para un futuro digital. Porque, al igual que no esperarías que un niño sepa automáticamente atarse los cordones, tampoco puedes esperar que tenga buenos hábitos en los medios digitales si tú no se los enseñas.

Cómo limitar el uso de los dispositivos digitales

Cabe destacar que los padres tendemos a limitar las horas frente a la pantalla pero según el estudio de LSE no se trata sólo de tiempo si no de que necesitamos entender el uso que hacen nuestros hijos de los medios digitales en términos contextuales (dónde, cómo, cuándo y con qué efectos los niños están accediendo a ellos), contenido (qué están viendo y usando) y conexiones (qué tipo de relaciones online establecen).

La mayoría aceptamos el hecho de que nuestros hijos usen nuevas tecnologías en el colegio para aprender e incluso nos satisface que lleven a cabo deberes con el ordenador o la tablet. Pero cuando se trata de usar en el tiempo libre,  no somos conscientes de también hay una tonelada actividades fantásticas que se hacen a través de la pantalla y que ayudan a nuestros niños a ser creativos y aprender habilidades digitales muy útiles.

En vez de tener miedo de permitirles pasar demasiado tiempo frente a la pantalla, tenemos que empezar a involucrarnos en su mundo digital. Sólo así descubriremos muchos usos creativos e innovadores de los medios digitales. De hecho, la era tecnológica que nos ha tocado vivir requiere que los niños pasen tiempo aprendiendo a editar vídeo, escribir código o iniciarse en el mundo de la robótica, entre otras muchas cosas.

No es, por tanto, el tiempo sino la actividad o el contenido que consumen a través de los dispositivos y es aquí donde entran en juego los conceptos de pantalla pasiva y pantalla activa.

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Diferencias entre pantalla pasiva y pantalla activa

La mayoría de niños están creciendo como consumidores digitales. Sin embargo, no entienden cómo funciona la tecnología y absorben una enorme cantidad de contenido digital a diario. Ahora bien, hay una gran diferencia entre el consumo pasivo y el uso de pantallas de una manera constructiva.

Pantalla pasiva

Puede incluir actividades como:

  • Pasar horas en redes sociales.
  • Ver vídeos en YouTube.
  • Navegar por Internet.
  • Ver series /películas online.
  • Jugar a juegos.

Con moderación, ninguna de las actividades antes mencionadas son malas. Sin embargo, se convierten en un problema cuando a los niños se les permite su consumo sin control.

Pantalla activa

Puede incluir actividades como:

  • Ver vídeo-tutoriales para aprender una nueva habilidad.
  • Aprender a usar código sencillo para poner las bases de una web o aplicación.
  • Crear música digital.
  • Hacer fotografía digital y edición de imágenes.
  • Editar vídeos para YouTube.
  • Crear una película de animación.

Una vez dicho esto, puedes hacer que el tiempo que tus hijos estén expuestos a una pantalla, lo inviertan en una actividad con un objetivo en el que aprendan, fijando el límite de tiempo apropiado para ese fin. De esa manera, te aseguras de que el uso que están haciendo va vinculado a un contenido, contexto y relaciones, más constructivos.

Además, la edad del niño también desempeña un papel importante a la hora de determinar cuánto necesita que le orienten y supervisen. La cuestión es que empieces haciendo actividades digitales con ellos, pero sobre todo, tómate tu tiempo para reflexionar sobre cuánta pantalla pasiva y cuánta pantalla activa hay en tu casa. Sólo entonces podrás decidir cómo empezar a guiar a tus hijos en la era digital.

Derechos de imagen: Kevin Jarrett, codeclub3

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