Otra vez piojos

Con la vuelta al cole y, aunque a veces no nos abandonan ni en verano, vuelven los más queridos amigos de los padres con hijos en edad escolar: los maravillosos piojos.

Tener piojos se ha convertido en el sambenito de muchas familias que empieza en septiembre y acaba en septiembre del año siguiente. La pediculosis, nombre técnico para el asunto, es una ectoparasitosis – una parasitosis externa que se produce en la piel – provocada por la infectación por piojos, que se caracteriza por irritación cutánea y picor intenso y que afecta a todos los mamíferos con pelo y de muchos otros animales.

Los piojos son insectos y los insectos representan el 75% de la masa total de animales del planeta. Se calcula que existen unas 3000 especies de piojos diferentes, cada una adaptada al animal que parasita. Los humanos tenemos la suerte de contar con tres especies de piojo solo para nosotros: el piojo del cuerpo, el piojo de la cabeza y el piojo del pubis, más conocido como ladilla. Cada uno de ellos tiene una prevalencia distinta, diferente forma de contagio y provoca diferentes trastornos. Por ejemplo el piojo de la cabeza no transmite enfermedades, mientras que el del cuerpo sí. Obviamente es el piojo de la cabeza por su alta prevalencia el que ha despertado más interés.

Male human head louse, Pediculus humanus capitis. Technical settings : - focus stack of 23 images - microscope objective (Nikon achromatic 10x 160/0.25) directly on the body (with adapter ~30 mm)

Piojo en cabeza de humano, Pediculus humanus capitis.
Características técnicas :
– focus stack de 23 images
– objetivo microscópico (Nikon achromatic 10x 160/0.25) directamente en el cuerpo (con adaptador ~30 mm)

Existen muchos mitos alrededor de los piojos, que pueden contribuir a que su eliminación sea más o menos engorrosa. Los piojos no saltan y al no tener alas, no vuelan, pero se desplazan rápidamente por el cabello de un pelo a otro si este está seco, mientras que con el pelo húmedo son más torpes y más fáciles de localizar y eliminar.

Los piojos no sobreviven fuera del cuerpo humano más de dos días, por lo que la infestación a través de la ropa, las sábanas, los sombreros, las toallas o los peines, aunque posible según algunos autores es muy baja. La forma de contagio habitual es mediante el contacto directo cabeza a cabeza. Este es el motivo por el que los niños se contagian más frecuentemente en el colegio, más las niñas que los niños – por hábitos de juego y de relación culturales – y con una alta prevalencia entre los 3 y los 10 años. Los piojos no se quedan agazapados en los rincones de tu casa. Las liendres – los huevos del piojo – se adhieren al pelo gracias a una sustancia pegajosa que secreta la hembra y una vez desprendidas de la cabeza no pueden volver a pegarse. Los piojos no nadan.

Los piojos no tienen especial predilección por el pelo largo, aunque una vez producida la infestación es obviamente más fácil – y más barato – tratar el pelo corto. Tampoco les importa mucho el peinado que lleves, ni si se te enreda mucho el pelo. Eso sí, prefieren el pelo liso al rizado.

Aunque el signo más llamativo de un contagio por piojos es el picor de cabeza hay muchos niños asintomáticos o que muestran otros síntomas como febrícula, irritación, adenopatías (ganglios inflamados, sobre todo los del cuello), dolor de cabeza y malestar general. Si hay piojos en la clase de tu hijo y tu hijo no se rasca no te confíes: el picor puede aparecer hasta seis semanas después de la primera infestación.

La pediculosis es, después del catarro, la enfermedad más contagiosa y de más alta prevalencia en niños. En los últimos años el abuso de pediculicidas y repelentes ha provoocado la aparición de piojos resistentes a los insecticidas, por lo que la prevalencia de la infestación es aún mayor que en nuestros tiempos.

Los piojos no tienen nada que ver con la falta de higiene o la clase social, de hecho, prefieren el pelo limpio al sucio y tienen una menor prevalencia en personas de origen africano, probablemente por el grosor y el tipo de rizo del pelo afro. Tener piojos no es un signo de suciedad, más bien al contrario, y no debería ser en ningún caso un motivo de estigma o exclusión social. El miedo al qué dirán si digo que mi hijo tiene piojos, los comentarios de otros niños – eres un piojoso – muchas veces generados por los padres – no te juntes con Fulanito que siempre tiene piojos – es la mejor manera de contribuir a que la infestación se extienda por toda la clase. Avisar al cole o a los padres con celeridad ante el primer signo de piojos en una clase es la mejor manera de erradicarlos. Los piojos son tabú, pero si te callas probablemente tengas que sufrirlos durante mucho tiempo. Los grupos de whatsapp tienen una gran utilidad en caso de piojos.

En el próximo post os contaremos qué hacer en caso de piojos.

Derechos de fotografía: juanfrances1951, Giles San Martin

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