Otra vez piojos 2: erradicar y prevenir

En nuestro anterior post os contábamos algunos mitos sobre los piojos que pueden complicar mucho la eliminación de la infestación sobre todo en niños en edad escolar, en los que si no se actúa correctamente la plaga se propaga de cabeza en cabeza y puede persistir durante todo el año. Hoy os queremos contar cómo combatir los piojos de una forma eficaz y lo menos engorrosa y perjudicial posible, según las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría.

Según la Sociedad Americana de Pediculosis – sí, existe – todas las infestaciones por piojos podrían curarse mediante un buen peinado, pero las pediculosis son más que un problema individual de niños descuidados – ya vimos que los piojos prefieren el pelo limpio – y mucho más un problema que hay que tratar en grupo.

Para atajar de raíz un problema de pediculosis lo más importante es avisar cuanto antes al resto de padres. Olvidad los estigmas, los piojos son una enfermedad absolutamente frecuente en niños que conviven con otros niños y gastarse cientos de euros en productos de última generación, lavar las sábanas con lejía y fumigar hasta la casa de tus suegros no sirve de nada si no avisas a los padres del compañero de pupitre de tu peque. Si tu hijo tiene piojos es porque se los ha pegado otro niño. Si tu hijo tiene piojos es muy probable que se los haya pegado al de al lado. Y no pasa nada. Los estudios sobre piojos nos informan de que los productos de prevención tienen muy baja eficacia, si no ninguna y que además pueden ser la principal causa del aumento de la prevalencia de las pediculosis, los piojos se reproducen muy rápidamente y por tanto se adaptan muy fácilmente a los nuevos entornos, se vuelven resistentes a los insecticidas y así no hay quien acabe con ellos. Avisar rápidamente para que toda la clase se coordine es la única solución, o corres el riesgo de limpiar a tu hijo un lunes y que el martes vuelva a estar llenito.

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Ante una alarma de piojos lo primero es mirar bien si tu hijo ya los tiene. Para ello lo mejor es armarse con una buena lendrera, humedecer bien el pelo y pasarla a conciencia. En los estudios sobre pediculosis se ha comprobado que el tiempo medio de peinado para que aparezca el primer bicho es de más de un minuto, así que no te queda más remedio que insistir. El peinado ha de ser concienzudo, separando el pelo por secciones para que no se nos quede ninguna y sobre todo en la zona de la nuca y detrás de las orejas, donde los piojos suelen esconderse preferentemente y poner los huevos. Si tu hijo no tiene piojos lo único que has de hacer es repetir el peinado cada tres o cuatro días. No es recomendable usar pediculicidas si el niño no está infestado.

Como los piojos son torpes con el pelo húmedo se puede ayudar al peinado, sobre todo en pelo muy largo, añadiendo una buena cantidad de crema suavizante o de aceites, vegetales o minerales. Así, con los piojos inmovilizados es más fácil pillarlos.

Si aparece algún piojo podemos usar cualquier producto pediculicida del mercado, aunque los productos con permetrina y otros insecticidas son cada vez menos eficaces por aquello de las resistencias y la tendencia actual es usar productos con siliconas, que literalmente inmovilizan y ahogan tanto a piojos como liendres. Después de aplicar el producto pasar la lendrera es fundamental. Si la infestación es pequeña basta con repetir el peinado cada dos días durante unos 14 días, tras lo cual puede ser conveniente repetir el tratamiento. Si la infestación es muy grande se debe peinar al niño un par de veces al día durante los siguientes 14 días hasta eliminar cualquier superviviente, puede quedar alguno, y repetir el tratamiento después.

El uso de insecticidas domésticos y para la ropa no está totalmente avalado por los estudios científicos, algunos autores recomiendan lavar las sábanas, las toallas y otras prendas como sombreros y bufandas, simplemente en la lavadora y con agua caliente. Si la infestación no es muy grande y lavaste las sábanas ayer, con seguir peinando durante unos días es más que suficiente.

Para limpiar lendreras y cepillos basta un buen chorro de agua caliente y si quieres un poco de alcohol. Secarlas con papel higiénico acabará con el más tozudo de los bichos.

Y como decíamos más arriba los expertos no recomiendan el uso de pediculicidas repelentes para prevenir los contagios. La mayor prevención es, aún en ausencia de infestaciones en el entorno del niño un buen peinado una vez a la semana.

Y por último, no es necesario que un niño con piojos falte a clase o a sus actividades habituales. Eso sí, insistimos, lo más importante es avisar. Mirar con lupa a todos los miembros de la familia es también altamente recomendable.

Tenéis más información en este enlace.

Derechos de fotografía: XavMp, Giles San Martin

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