“Nunca pensé que las personas adultas me iban a escuchar”

En Guayaquil promovemos la participación de los niños y adolescentes en sus centros educativos a través de los llamados gobiernos estudiantiles, una iniciativa que busca desarrollar habilidades de liderazgo y organización entre los escolares para que su voz y sus opiniones sean respetadas. Joselyn Pinillo, de 12 años, ha formado parte este año del gobierno estudiantil de su colegio, en el barrio de Isla Trinitaria, y nos cuenta cómo esta experiencia la ha transformado.

« Mi nombre es Joselyn Pinillo, tengo 12 años y vivo en un sector de la Isla Trinitaria, al sur de Guayaquil, en un lugar donde algunas calles son asfaltadas y otras son de arena. Mi  casa es de un solo piso, no tiene patio. Vivo con mis padres, un hermano menor, cinco primos, una bebé y un tío. Mi escuela es muy bonita y está muy cerca, como a cinco casas de distancia. Aunque es muy pequeña, a mí me gusta mucho. Para poder jugar tenemos que hacer dos turnos de recreo: unos para los más chicos y otro para los mayores. Lo que más me gusta de mi escuela son mis compañeros y mis profesores.

Cada año en mi escuela se elige el gobierno estudiantil, y este año yo fui la presidenta. Me gustó mucho, porque antes no me gustaba hablar, pero ahora dice mi profesora que no paro. Pude compartir muchas ideas con mis profesores, con el director de la escuela, con  mis compañeros y con los padres de familia. Desde el gobierno estudiantil  propusimos algunas  ideas como por ejemplo hacer un pequeño jardín de plantas ornamentales.

“La participación me ayudó a tener confianza”

El haber sido parte del gobierno estudiantil me ayudó porque yo antes era tranquila y tímida y después comencé a relacionarme más con mis compañeros y profesores. En los talleres que realizamos con los gobiernos estudiantiles aprendimos sobre los derechos de la infancia, y lo hicimos por medio de juegos, pinturas, fábulas y cuentos. Me ayudó a tener confianza para poder hablar. Nunca creí que las personas adultas me iban a escuchar, pero me escucharon. Ese día me sentí muy contenta.

Ahora cuando hablo en público ya no me siento nerviosa, ya no tengo miedo de participar con mis compañeros y con los profesores de la escuela, ya no me siento muy tímida; ahora me gusta participar,  ahora tengo más confianza en mí misma.»

Joselyn, que estudia en el colegio Leónidas García Ortiz, es una de los 200 niños y niñas que participan en el proyecto de participación infantil que desarrollamos en Guayaquil, en coordinación con el Ministerio de Educación y el Consejo Nacional de la Niñez y la Adolescencia, organismo que vigila el cumplimiento y ejercicio de los derechos de los niños, niñas y adolescentes.

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