Niños que apadrinan a otros niños

Ser generoso te hace más feliz. Así lo aseguran numerosos estudios científicos e investigaciones a nivel mundial. Un simple acto de generosidad refuerza los vínculos afectivos, permite que nos sintamos comprometidos y según un estudio publicado en el American Journal of Public Health, participar como voluntario está asociado a un menor riesgo de mortalidad e influye de manera positiva en una mejor salud. Aquí te contamos todas las ventajas que tiene ser generoso y por qué es importante que los niños empiecen a ser miembros comprometidos de un mundo donde la riqueza está muy mal repartida.

En qué consiste apadrinar

Apadrinar a un niño es un gran acto de generosidad y uno que ayuda a toda una comunidad. Desde la construcción de escuelas, campos de fútbol y centros de salud hasta alimentación básica y el acceso a agua potable. La satisfacción de saber que la ayuda se invierte en el futuro de otros niños lleva implícito el mejor premio: hacer algo bueno para otro. Como ya  hablamos en un post anterior, es importante ayudar a nuestros hijos a concienciarse sobre las desigualdades que existen en el mundo, y una de las mejores maneras de hacerlo es motivarles a convertirse en padrinos. De esta manera podrán conocer de primera mano, cómo vive un niño del país donde han apadrinado, recibirán informes sobre la evolución de los programas y además pueden escribirles cartas, para ser testigos de lo que se está haciendo con su aportación. Educacion Educo es una ONG global de cooperación para el desarrollo y nuestra prioridad sigue siendo la infancia y la defensa de sus derechos, en especial el derecho a recibir una educación de calidad. La escuela es el lugar donde los niños descubren, aprenden y donde se deben sentir seguros y protegidos. Y es la educación la que les dota de conocimientos e incrementa sus niveles de confianza y autoestima.

En Educo aunamos experiencia y esfuerzos con el objetivo de seguir impulsando proyectos a largo plazo y emprender nuevos retos para conseguir que las poblaciones más vulnerables de África, América y Asia puedan mejorar sus condiciones de vida. El apadrinamiento dura mientras el niño está en la etapa escolar básica, de los 5 a los 14 años dependiendo del país.

Durante este último año,
 Educo ha cambiado la vida 
de más de 500.000 niños 
en todo el mundo. El 78% de las aportaciones 
recibidas son destinadas a
 proyectos de desarrollo y el
 22% a sensibilización, 
administración y captación 
de fondos. Piensa en lo que gastan los niños al mes en chuches, una salida con amigos o un juguete nuevo. Seguramente supera los 21€. Y,¿si te dijéramos que con esa cantidad, tus hijos podrían convertirse en padrino de un niño? Pues sí, solo supone 0,70€ al día.

Recuerda que es posible inculcar la generosidad si se enseña como un estilo de vida, y no con unos simples hechos aislados. A los niños hay que educarles a través del ejemplo y de las pequeñas cosas que se hacen todos los días, no con los grandes gestos. Poco a poco y a medida que vayan madurando, irán desarrollando empatía y aprenderán que ser generosos no solo ayuda a los demás, sino que les hace sentirse bien.

En Educo también hemos creado una iniciativa conjunta con niños solidarios que inspiran a otros niños a convertirse en voluntarios y colaboradores, sembrando en ellos la semilla de la solidaridad. Para inspirar a tus pequeños, juntos podréis leer cómo un niño puede ayudar a otro, aquí. Cuando apadrinas a un niño, cambias una vida.  Derechos de Imágenes: Educo.

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