¿Mi hijo es demasiado sensible?

Llorar y gimotear parecen diferentes pero ambas son formas que tiene un niño de expresarse y de llamar la atención. Pero ¿qué sucede cuando ocurre con más frecuencia de lo normal? ¿Deberíamos contenerles o disciplinarles? Acaso, ¿mi hijo es demasiado sensible? Alterarse o abrumarse por un sonido, un color, una situación etc. puede deberse a que tu hijo sea altamente sensible. ¿Sabías que el 20% de la población nace con sistema nervioso más sensible que los demás y que esto les hace reaccionar de manera diferente, ser más tímidos y vivir en un mundo de intensidad emocional mucho mayor que el resto? Así lo comprobó la revista Social Cognitive and Affective Neuroscience después de una investigación realizada por tres Universidades en Estados Unidos y China y liderada por la doctora Elaine Aron, quién acuño el término “sensibilidad de procesamiento sensorial”.  Estas personas altamente sensibles se abruman ante grupos grandes, no suelen llevar bien los cambios y les afecta las emociones de los demás. Pero lejos de preocuparse, hay que aprender a ocuparse de ellos y enseñarles que su sensibilidad es un poder. Hay que darles las herramientas necesarias para manejar su vida emocional con positividad.

Consejos sobre cómo manejar y educar a tu hijo sensible

La experiencia de ser padre de un niño altamente sensible tiene muchas recompensas pero también puede resultar agotador. Si este es tu caso:

La sensibilidad es un tesoro

Los niños hiper-sensibles suelen ser dotados intelectualmente, creativamente y emocionalmente, y demuestran una compasión y empatía genuina hacia los demás desde muy pequeños. Perciben más matices de la realidad y reciben más información que los demás. Se dan cuenta de sutilezas que otros no notan y se toman muy en serio las cosas. Dado que viven en un mundo emocional mucho mayor que el resto, también se frustran y lloran con más facilidad que un niño normal. En lugar de verlo como un aspecto negativo, es mejor entender que tu hijo tiene una habilidad especial. Son artistas, creativos e innovadores, y por esto habría que apoyarles.

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Aceptación

Ante un niño “demasiado” sensible, muchos padres lo que desean realmente es que cambien y se parezcan a los demás niños “normales”. Esto es claramente un gran error porque no pueden cambiar. Lo que se debe hacer es aceptarles tal y como son y hacerles ver que, esa sensibilidad bien empleada, puede llegar a ser muy positiva. En lugar de insistir en que hagan alguna actividad que por naturaleza no les gusta, ¿por qué no ayudarle a desarrollar su lado creativo y sensible? Puedes apuntarles a talleres de arte o hacer manualidades juntos, para que sepa que existe ese mundo positivo. Aprender a escuchar música, tocar algún instrumento u otras actividades creativas pueden fomentar y encauzar su intuición y sensibilidad. Es fundamental que sepan que sus talentos sirven y son importantes, porque muchas veces los niños sensibles se sienten incomprendidos. Tampoco se trata de criar a un hijo artista sin límites. Como cualquier niño, también tiene que esforzarse en el colegio y saber defenderse ante los demás.

De su lado

Los niños altamente sensibles dan respuestas más profundas y son capaces de ponerse en el lugar del otro, por eso responden mejor cuando se les pide hacer algo, que si se les demanda por mera obediencia. La disciplina pura y dura provoca en ellos el comportamiento que justamente deseas evitar. Claro que necesitan estructura y límites pero siempre y cuando sean impuestos de manera apacible y dulce, como tu hijo. También necesitan más tiempo para entender las cosas porque hacen muchas preguntas. Se paciente con ellos. Si estás de su lado aprenderás lo que les instiga a llorar y a sentirse abrumados, y cómo puede afrontarlo él solito. Una técnica utilizada por personas de esta naturaleza, que les ayuda a sobrellevar situaciones que les abruma, son las técnicas de respiración. Otras personas altamente sensibles crean un lugar dentro de casa en el que pueden resguardarse y donde encuentran la serenidad que necesitan para calmarse. Aprender esto debería ser una prioridad. Además es una herramienta muy útil que les podrá acompañar a lo largo de su vida.

Cuanto más sepas sobre tu hijo, mejor. Nos referimos a entender su temperamento y sus necesidades antes ciertas situaciones o contextos. Aunque todos los niños necesitan atención, cariño y buenos modelos a seguir, tu hijo sensible lo requiere aun más porque vivimos en un mundo en el que, desafortunadamente,  se le da muy poca importancia a la intuición, creatividad, compasión y empatía.

¿Tienes un hijo muy sensible? Comparte tu experiencia para que ayude a otros padres.

Derechos de imágenes: Marleah ColeDawn Huczek.

 

 

 

 

 

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