Mi hijo camina dormido, ¿qué puedo hacer?

Los peques tienen determinadas necesidades de sueño dependiendo de su etapa de desarrollo: un niño de 2 años necesita más horas de sueño que uno de 12, por ejemplo. Ahora bien, ¿qué sucede cuando como papás nos aseguramos de que el niño se vaya a la cama en el horario adecuado para disfrutar de las horas de descanso que necesita pero el peque no lo logra? ¿Qué pasa cuando el niño camina dormido?

¿Sabías que se calcula que el 10% de los niños es sonámbulo o padece episodios de sonambulismo? Hoy en Educo hablamos del sonambulismo infantil, por qué se produce y cómo podemos preparar nuestro hogar para evitar accidentes.

¿Qué es el sonambulismo?

Mi hijo camina dormido

El sonambulismo es un trastorno del sueño más o menos común en la infancia. Suele aparecer en torno a los 4-6 años, con un pico de prevalecencia a los 12 años, para luego desaparecer naturalmente. Durante estos episodios, que suelen producirse en la primera parte de la noche con una duración que puede alcanzar la media hora, el niño está dormido pero se comporta como si estuviera despierto: es lo que en la jerga cotidiana llamamos “caminar dormido”. Un niño sonámbulo puede sentarse en la cama, deambular por la casa, hablar, vestirse y realizar toda clase de actividades.

Esta parasomnia del sueño es benigna, es decir que no es grave ni genera daño al niño. Sin embargo, es muy importante tener en consideración esta situación para tomar las precauciones necesarias para evitar accidentes en el hogar.

Episodios de sonambulismo: ¿por qué se producen?

Según el documento “Trastornos del sueño” de la Asociación Española de Pediatría “el insomnio se divide en tres tipos: insomnio de conciliación, insomnio de mantenimiento o despertares frecuentes, e insomnio de despertar precoz. (…) Las causas además pueden variar en función de la edad del niño”.

Veamos algunas de las posibles causas del sonambulismo en niños, ya sea de manera esporádica como de manera habitual:

  1. Problemas para conciliar el sueño relacionados con cuestiones de salud: por ejemplo, en el caso de los niños pequeños los cólicos y el reflujo gastroesofágico o en niños de todas las edades, la otitis media pueden generar problemas para conciliar el sueño.
  2. Trastornos de ansiedad
  3. Depresión infantil
  4. Trastorno del ritmo circadiano: los ritmos circadianos son ritmos biológicos, como el ritmo vigilia-sueño que regula nuestro descanso. Cuando existe un trastorno, es posible que el niño tenga problemas para dormir por la noche, cuando “debe” hacerlo.
  5. Presión social o académica, que impida al niño relajarse. Es el conocido estrés.
  6. Uso de sustancias como la cafeína o drogas
  7. Influencia genética: este último punto no está totalmente comprobado pero se cree que tener un familiar con problemas de sonambulismo puede ser un desencadenante de esta parasomnia.

Prevención de accidentes en casa

Si tu hijo camina dormido, te recomendamos tomar precauciones para evitar que se lastime durante sus episodios de sonambulismo. Si bien es posible que tu peque “vea” cuando camina dormido, la realidad es que no puede medir consecuencias y es posible que realice comportamientos no habituales, e incluso peligrosos, que durante su etapa de vigilia no llevaría a cabo.

Para proteger a tu peque cuando camina dormido puedes:

  • Mantener su habitación ordenada, libre juguetes con los que tu hijo pueda tropezar.
  • Colocar los muebles contra las paredes para evitar que el niño se golpee con ellos.
  • Cerrar las ventanas. En el caso de niños mayores que saben abrir las ventanas, puede ser recomendable colocar protecciones.
  • Cerrar la puerta de calle con llave y quitar la llave, para evitar que el niño salga de casa.
  • Colocar protección en la escalera para evitar que el peque caiga por ella si se levanta por la noche.
  • Colocar una alarma en la habitación del niño: este consejo es para casos de sonambulismo habitual. Una alarma puede avisarte cuando se está produciendo el episodio para que vigiles el comportamiento de tu hijo.

Una última recomendación: no intentes despertar a tu hijo ni interferir con su comportamiento, a menos que tu peque esté en peligro. Acompáñale suavemente hasta la cama para que continúe descansando.

Si sospechas que tu hijo es sonámbulo, acude al pediatra y coméntale tu preocupación. Él evaluará a tu peque y te indicará cómo actuar frente a este trastorno.

Derecho de las imágenes: Freepik, Gareth, javi_indy – Freepik, katemangostar – Freepik

Publica tus comentarios