Meditando como si tal cosa

En el mundo actual todos andamos sobre estimulados. Nos falta tiempo para llegar a todo lo que hay que hacer o gestionar, vivimos delante de una pantalla que quiere simular el mundo real pero que nos crea una cierta angustia digital que nos aparta de la verdadera paz interior.

Si esto nos ocurre a los adultos, imagina cómo se sienten los niños que son esponjas que absorben nuestra energía y la del entorno. En este contexto los enviamos a diario a la escuela donde se supone que deben concentrarse y estar enfocados en las clases. Por otra parte, cada vez mas niños muestran síntomas de hiperactividad, estrés y ansiedad en edades en las que hasta hace poco ni siquiera se consideraba como una posibilidad.

En estas circunstancias deberíamos empezar a considerar una herramienta de gran utilidad tanto para nosotros como para nuestros hijos a la hora de mantenernos en un equilibrio mental y paz espiritual cada vez mas necesarios.

Estamos hablando de la meditación, entendiéndola no tanto como algo lejano y complejo que no es para nosotros, sino como un conjunto de técnicas muy sencillas. Se trata de algo muy accesible, que con un mínimo de práctica diaria nos ayudara a estar conectados con nosotros mismos fortaleciendo nuestra autoestima y disfrute de la vida. La meditación siempre se ha visto como una cosa de adultos, pero tal y como te contamos en este artículo, esto está cambiando debido a la necesidad cada vez mas clara de conseguir que los niños puedan relajarse y contar con una fuente de calma, equilibrio y tranquilidad.

Es mucho mas sencillo de lo que piensas. Ahora, con estas claves, podrás convertirlo en un juego mas en tu casa compartiendo sus beneficios.

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Claves para aprender a meditar juntos

  • Para empezar hay que perder el miedo a la palabra meditación como técnica lejana y difícil de adquirir. Se trata de algo realmente sencillo: aprender a observar nuestros pensamientos y emociones desde fuera, como quien observa el tráfico de una calle desde la ventana. Nosotros somos la calle, algo permanente y estable mientras que las emociones y pensamientos son los coches que vemos pasar de largo en todo momento.
  • Aprovechemos la tendencia de los niños a imitarnos y su increíble facilidad para conectar con su interior realizando con ellos algunas prácticas muy sencillas. Nosotros, los adultos seremos los primeros beneficiados. No hay que ser un experto para empezar, lo divertido es aprender todos juntos en familia.
  • Escoge un espacio adecuado, si puede ser con luz natural, sin ruidos y evitando posibles distracciones como teléfonos y otros dispositivos. Podéis sentaros en una alfombra, en sillas e incluso estar tumbados, aunque cuidado con esto porque nos vamos a relajar y no se trata de quedarse dormidos.
  • La respiración es lo primero: inspirar y expirar escuchando el sonido del aire y sintiendo el movimiento de nuestro pecho. Idealmente, se hace con los ojos cerrados aunque esto no es obligatorio. Tan sencillo como esto. Tras varias respiraciones tus hijos se sentirán conectados, probablemente antes que tu. Fíjate en ellos y aprende.
  • Conviértelo en un juego. Todos estáis aprendiendo a la vez y será más divertido cuantas menos reglas haya. Mientras estáis concentrados en la respiración aparecerán pensamientos y emociones. Propón un juego antes de empezar, pídeles observar sus pensamientos como si fueran nubes en el cielo un día de viento, mirándolas desde la distancia y dejándolas pasar. Se trata simplemente de que los niños y tu os deis cuenta de que muchas veces nos identificamos tanto con lo que sentimos o pensamos que nuestras emociones nos dominan. La meditación te permite disfrutar del placer de sentir que tu eres algo mucho mas sólido y permanente que el barullo de ideas que fluyen continuamente por tu cabeza.

Recuerda, es mas importante practicar con frecuencia que dedicarle mucho tiempo en cada sesión. De hecho, unos minutos al día bastarán para ayudar a crear este hábito que puede convertirse en un recurso de equilibrio inagotable para el resto de sus vidas.

Si quieres leer acerca de otras maneras para desconectar cuando te sientes superado, no dejes de leer este artículo publicado aquí en Cuaderno de Valores.

Derechos de Imágenes: Gianni Crestani, Nastya Gornostai

 

 

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