Los adolescentes han de empezar a responsabilizarse de su salud

Los padres tenemos una enorme tendencia a sobreproteger a nuestros hijos. Esto, que a edades tempranas es normal, todos los padres tememos por la seguridad de nuestros niños y queremos evitarles que cualquier tipo de sufrimiento, puede convertirse en un problema cuando los niños van creciendo (algunos padres no te dejan ejercer de adulto ni cuando cumples los 40, todos conocemos a alguno).

Los hijos crecen y en algún momento han de responsabilizarse de sus propios asuntos, de forma paulatina y con supervisión al principio por supuesto, los expertos aseguran que permitir que los adolescentes empiecen a hacerse cargo de sus problemas de salud es un buen entrenamiento para el futuro. Pero advierten que los padres no estamos muy por la labor de permitirlo.

Así, una encuesta realizada a 1500 padres de adolescentes estadounidenses indica que la mayoría de los progenitores se encargan totalmente de controlar los temas de salud de sus hijos entre 13 y 18 años. Como muestra de esto el 40% de los padres tratan a solas con el médico los problemas de salud de sus hijos y sólo un 10% de los chavales pueden completar su historial médico por sí mismos. Además el porcentaje de adolescentes que hablan en privado sobre sus preocupaciones físicas o psicológicas con el médico sólo alcanza el 15%.

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Cuidar no es controlar

La adolescencia es una época difícil, no solo para los niños, sino sobre todo para los padres. Los adultos nos enfrentamos a la salida de al mundo de nuestros “cachorros” y en ocasiones no nos lo pintan bonito. Las drogas, el sexo, el alcohol y otras conductas de riesgo nos producen un miedo intenso, pero cuidar no es controlar.

Permitir que nuestros hijos se responsabilicen de sus temas de salud es, según los expertos, un buen entrenamiento para el futuro. Aunque muy difícil para los padres, los científicos aseguran que permitir que los niños hablen en privado con el médico les facilita no sólo dar información que puede ser difícil de facilitar delante de tus padres, sino que también les ayuda a hacerse protagonistas de su propio cuidado, siendo una buena práctica para la madurez.

Según los especialistas animar a los chavales a explicar por sí mismos lo que les pasa, hacer listas de síntomas o de dudas antes de acudir a consulta o darles espacio para hablar con el médico a solas y en definitiva animarles a tomar las riendas de su propia salud es la mejor forma de educarlos en buenos hábitos sanitarios que perdurarán durante su vida adulta.

Cuidar de uno mismo es una tarea difícil y a veces se nos olvida. Empezar en la adolescencia puede ser un gran aprendizaje para nuestros hijos. Y aunque no sea fácil para nosotros, hay que dejarlos crecer.

Vía: HealthDay

Derechos de fotografía: Walter Pro4775, Hernan Piñera

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