Las pantallas reducen la hormona del sueño en niños

La ciencia trae a los padres preocupados un nuevo argumento para prohibir o al menos, restringir con razón, el uso de smartphones, tablets y pantallas en general a la hora de dormir en las habitaciones de los chavales: la luz que emiten las pantallas de todos estos aparatos puede reducir la hormona del sueño en niños y sobre todo en adolescentes.

Al menos así lo afirma un estudio realizado en Chicago y publicado en septiembre en la revista Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism en el que se midieron las concentraciones de melatonina nocturna de 38 niños y niñas de entre 9 y 15 años (con signos de pre-pubertad) junto con 29 niños y niñas de entre 11 y 16 años (con signos de post-pubertad) durante cuatro noches.

sueño adolescentes

La luz nos quita el sueño

Según esta investigación los niveles de melatonina decaen hasta en un 37% cuando los niños se exponen a la luz brillante de pantallas de aparatos electrónicos. La exposición a la luz durante horas nocturnas reduce siempre la concentración de esta hormona en sangre, un 9% si la luz es tenue y hasta un 26% si nos exponemos a una luz normal, pero el estudio muestra que la reducción es bastante mayor cuando la luz proviene de una pantalla, afectando principalmente a los pre-adolescentes. Esta caída en los niveles de melatonina, una hormona que se produce principalmente de noche y que regula los ciclos circadianos, afecta por supuesto a la cantidad de sueño.

La adolescencia es una época confusa. A los cambios físicos y psicológicos se unen innumerables cambios neurológicos que afectan principalmente a la corteza prefrontal pero que probablemente involucran a todo el sistema nervioso central. Los cambios en el patrón de sueño de los adolescentes han sido atribuidos en muchas ocasiones a cambios de hábitos o incluso a cambios comportamentales: influencia de los amigos o de los medios de comunicación, saltarse las normas paternas, etc. Pero estos cambios en el patrón de sueño también podrían estar relacionados con cambios fisiológicos. Así, los adolescentes, que están viviendo una reestructuración de las conexiones neuronales que afectan a la toma de decisiones y a los sistemas de recompensa, se vuelven además más sensibles a la luz.

El estudio es consistente con la investigación previa que asocia la presencia de aparatos electrónicos como las tablets, los teléfonos móviles o las televisiones en los dormitorios con una disminución en la cantidad y calidad del sueño tanto de niños como de adultos.

Dormir bien es importante, sobre todo en la adolescencia. Explicar a nuestros hijos que el uso incorrecto de tablets o smartphones puede estar afectando a su desarrollo neurológico es la mejor manera de que ellos mismos acaben haciéndose cargo de su uso responsable. La ciencia, con este nuevo estudio, puede echarnos una mano a la hora de explicarles las causas por las que tomamos alguna decisión como la de restringir la presencia de pantallas en los dormitorios.

 

Derechos de fotografía: erin leigh macconellpabak sakbar

 

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