La resiliencia, una capacidad importantísima a cultivar

Aunque no sepas exactamente lo  que es la resiliencia, seguro que lo practicas y tienes claros ejemplos de personas cercanas que también lo hacen. La resiliencia es la capacidad para sobreponerse a períodos de dolor emocional y situaciones adversas. Hay quienes, ante este tipo de situaciones, les resultan fortalecedoras y se encuentran mejor que antes. ¿No te parece fundamental enseñarles esta habilidad a nuestros pequeños? Los expertos piensan que cuanta más resiliencia practiquen,  mejor salud física y mental tendrán.

Tal y como apuntamos en este post, publicado aquí en Cuaderno de Valores, cuanto más sepas sobre tu hijo, mejor. Nos referimos a entender su temperamento y sus necesidades antes ciertas situaciones o contextos. Al igual que nosotros, los niños sienten miedo cuando se ven enfrentados a una situación que no comprenden o que está fuera de su control. Un claro ejemplo de una situación de estrés y ansiedad es la que produce el cambio de colegio o el primer día de cole.

Sabemos que todos los niños necesitan atención, cariño y buenos modelos a seguir pero también adultos que les ayuden a cultivar intuición, creatividad, empatía y optimismo.cultivar-la-resiliencia

¿Sabías que la resiliencia es una característica humana como la empatía o el optimismo y que además se aprende?  En este artículo, aseguran que “ser optimista es un as en la manga, sobre todo frente a situaciones difíciles y lo mejor de todo es que el optimismo puede entrenarse (si eres adulto) y sobre todo aprenderse”.

Ahora que sabemos lo importante que es la resiliencia, ¿cómo la podemos desarrollar y ayudar a nuestros hijos a hacer lo mismo? De esta guía, sacamos los consejos más prácticos.

Las relaciones personales fortalece la resiliencia de los niños y les brinda con apoyo social.

Anima a tu hijo a ayudar a los demás y dale responsabilidad en casa. Esto les permite sentirse útiles y valorados.

Manejar los contratiempos. Enseña a tu hijo a concentrarse en sus propósitos pero también a descansar y hacer cosas diferentes, sobre todo cuando se ven enfrentados a una situación adversa. A veces solo hace falta unos minutos a solas o en silencio para ver las cosas de otra manera.

Marcarse objetivos. Es importante que los niños se fijen metas y que tú les ayudes a cumplir. De esa manera, aprenderán el valor del logro y a poder sobrepasar desafíos.

Saber vivir con los cambios. Los cambios pueden suponer estrés en niños y adolescentes. Por eso es importante ayudarles a ver que forma parte de la vida. Habla con ellos sobre qué cambios han tenido impacto sobre ellos y qué han aprendido.

Una buena autoestima. Humor, capacidad de reírse de uno mismo y recordar cómo salió de alguna situación difícil, aumenta su autoestima. Desde esta página web, hemos descubierto otros consejos muy válidos, entre otros el de enseñarles a hacer preguntas porque,“en ocasiones es más importante elaborar preguntas ya que invitan a la reflexión, a la introspección y ello puede ser determinante en el caso de que tu hijo pase por un momento personal difícil”.

Potencia sus habilidades. Una vez que los niños descubran lo que más les gusta hacer, nuestro deber es potenciarlo porque cuando ejercen sus habilidades, pueden resultar claves para poder superar experiencias negativas o traumáticas.

Un buen modelo a seguir y apoyo. Es básico ofrecerles apoyo y una buena red de compañeros, amigos, familiares y vecinos que se convierten en una red de seguridad, dándoles un nuevo impulso y consejos de cómo sobrellevar una situación delicada. Lo importante es crear una comunicación  abierta y fluida con nuestro hijos para que cuenten con nosotros siempre.

¿Crees que tus hijos practican la resiliencia?

Derechos de Imágenes: Lance NielsonTawheed Manzoor

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