La educación en lengua materna es esencial para combatir el fracaso escolar

Hoy se celebra el Día Internacional de la Lengua Materna y por eso queremos recordar que el aprendizaje en el idioma materno es un derecho fundamental de la infancia que ayuda a evitar el fracaso escolar, especialmente en el caso de los niños y niñas que viven en las comunidades indígenas y rurales. Impulsar una enseñanza vinculada a la cultura y la lengua es fundamental para garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad. Con el objetivo de potenciar el uso de las lenguas maternas en las escuelas, hemos puesto en marcha dos proyectos en Filipinas y Guatemala.

Filipinas es un país en el que se hablan más de 170 lenguas, pero la mayoría de los niños y niñas estudian la primaria en inglés o tagalo, los dos idiomas oficiales. Al no ser su lengua materna, los pequeños no comprenden lo que se les explica o lo que leen y no participan en las clases porque no pueden expresarse correctamente en un idioma que no es el suyo. Nuestro compañero Miquel Egibar, especialista en educación, explica que “además, sus familias no pueden ayudarlos porque no conocen bien el tagalo o el inglés. Todo esto conduce a peores resultados académicos, a un abandono escolar precoz y a menores oportunidades laborales o de mayor precariedad.

Ante esta realidad, hemos puesto en marcha un proyecto global en la región filipina de Bícol para introducir el idioma local en 192 escuelas. Entre otros, editamos materiales didácticos en el idioma materno de los estudiantes, dotamos de libros a las bibliotecas escolares y formamos al profesorado para que los maestros puedan enseñar a los alumnos en su lengua materna.

En Guatemala, la Zona Reyna, en el departamento del Quiché, la población es mayoritariamente indígena, habita en zonas rurales de difícil acceso y vive en situación de extrema pobreza. Prácticamente no hay escuelas y los profesores no tienen la formación adecuada para enseñar a los estudiantes en su idioma materno. Esto contribuye a que Guatemala sea uno de los países latinoamericanos donde los niños y niñas pasan menos años en el colegio.

Allí trabajamos en veinte escuelas y siete institutos de la Zona Reyna para que los niños, niñas y adolescentes puedan estudiar en su propia lengua, potenciando así su pertenencia a la cultura maya. Allí, aprenden el q’eqchi (una de las lenguas mayas) como primera lengua y el español como segunda y se les enseñan las matemáticas tradicionales y las propias de la cultura maya. Además, se les entrega material bilingüe para trabajar en las aulas.

Estos proyectos en Filipinas y Guatemala tienen un claro impacto en la mejora de resultados de aprendizaje de los niños y niñas, incrementan su autoestima y refuerzan su identidad cultural tanto a nivel individual como colectivo.

Derechos de imagen: Jesus G.Pastor/Educo

Publica tus comentarios