La comida basura sí afecta al rendimiento escolar

Que la alimentación afecta a todas las áreas de la salud es algo que prácticamente ya no necesita demostración. Una alimentación pobre, deficiente o inadecuada durante la infancia no sólo afecta mientras eres niño sino que además puede conllevar problemas físicos durante la edad adulta. Así vienen indicándolo todos los estudios de los últimos tiempos y sobre esta hipótesis trabajan todas las campañas de educación alimentaria y de prevención de enfermedades relacionadas con la alimentación. De la desnutrición al sobrepeso, es obvio que ninguno de los dos estados favorece el desarrollo de niños sanos que se conviertan en adultos sanos.

Lo que no habíamos tenido tan en cuenta es que la alimentación también puede afectar al desarrollo intelectual. A pesar de que existen estudios sobre lactancia materna que aseguran que los cocientes de desarrollo aumentan con el tiempo de lactancia materna disfrutado, principalmente en bebés prematuros,hasta la fecha no se había realizado ningún estudio que relacionara la calidad de la comida con el desarrollo intelectual de niños en edad escolar.

¿Tiene algo que ver comer mal con sacar malas notas?

Pues según un estudio realizado en la Universidad de Ohio y publicado en Clinical Pediatrics, sí, la comida basura está relacionada con peores resultados académicos a largo plazo. El estudio se ha realizado usando los informes directos sobre rendimiento escolar así como entrevistas personales de 8.500 niños (elegidos de forma representativa), cuya evolución fue seguida desde preescolar hasta octavo grado (el equivalente a 2º de ESO). Más de dos tercios de los encuestados reconocían haber consumido comida basura en alguna ocasión y un 20% admitía haberla consumido en al menos cuatro ocasiones durante la semana anterior a la encuesta.

comida rapida
Los resultados del estudio son sorprendentes. Tras realizar un análisis estadístico que eliminaba los sesgos producidos por otros factores como el nivel socioeconómico, grado de actividad física o incluso número de horas viendo la televisión, el estudio encontró una relación entre el consumo de comida basura durante el quinto grado y un peor rendimiento académico en octavo, en todas las áreas estudiadas (lectura, matemáticas y ciencias). Esto sucedía así incluso si los resultados académicos en quinto curso habían sido buenos.

Obviamente esto no quiere decir que se pueda consumir comida rápida hasta una determinada edad y prohibirla más adelante para que no afecte a las notas, y está claro que se necesita profundizar más en el tema y realizar más estudios, pero lo que este análisis aporta es una buena pista de que comer mal se relaciona también con tener peor desarrollo intelectual.

El cerebro humano se desarrolla prácticamente de forma completa después del nacimiento. Los tres primeros años son críticos, pues es durante este periodo cuando se forma la mayor parte de las conexiones neuronales, pero no es hasta los siete u ocho años cuando el cerebro alcanza su “madurez” (aunque el cerebro es plástico y se sigue modificando durante toda la vida, los primeros ocho años son clave para la formación de las redes de neuronas que después constuirán nuestro “intelecto”). Es por este motivo que la alimentación durante las primeras etapas de la vida es fundamental “para construir” mentes sanas y que tengan todo su potencial.

Llevar una alimentación sana y equilibrada durante la infancia es un derecho de todos los niños. Durante la infancia la comida rápida, que en muchas ocasiones está además relacionada con niveles socioeconómicos bajos, es un factor de riesgo para muchos problemas en la edad adulta, entre ellos y según este estudio, también las notas del cole.

Éste es, además, otro motivo para apoyar la iniciativa de Becas comedor de Educo, que pretende asegurar al menos una comida nutritiva y equilibrada al día para los niños españoles en situación de riesgo, que, debido a la crisis, han aumentado mucho en los último años. ¿Nos ayudas a ayudar?

Derechos de imágenes : Orangeacid, SteFou!.

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