Inculcando la generosidad en los más pequeños de la casa

La generosidad es el hábito de dar y entender a los demás. Enseñar a nuestros hijos a crecer y convertirse en adultos generosos es algo a lo que todos aspiramos. Sin embargo, el concepto de generosidad les puede resultar difícil de comprender ya que el mundo suele girar en torno a ellos, sobre todo los más pequeños. Pero es posible inculcar la generosidad si se enseña como un estilo de vida, no con unos simples hechos aislados. A los niños hay que educarles a través del ejemplo y de las pequeñas cosas que se hacen todos los días, no con los grandes gestos. Poco a poco y a medida que vayan madurando, irán desarrollando empatía y aprenderán que ser generosos no solo ayuda a los demás, sino que les hace sentirse bien.

Consejos para inculcar la generosidad de los más pequeños

Para enseñar a ser generoso, hay que vivir siéndolo

La mejor manera de transmitir las grandes lecciones de la vida, es a través de las cosas más sencillas. Cederle el asiento a una persona mayor, aminorando la velocidad para dejar pasar a un coche, llevarle flores o un bizcocho a un familiar enfermo, compartir un postre o dejar que otro elija a qué juego jugar son algunos ejemplos. Aprovecha estas pequeñas oportunidades para enseñarle algo tan valioso.

Sentido de comunidad

Mantener un parque o el barrio limpio requiere la ayuda de todos. La próxima vez que salgáis a dar un paseo por el parque, campo o barrio, lleva una bolsa de plástico para ir recogiendo papel o latas. La generosidad empieza en casa pero es importante hacerlo extensible a los demás.

Regala, no tires

Todos los años lo hacemos. Limpiamos y ponemos orden en la casa. A veces reciclamos y el resto, lo solemos tirar. En la basura acaba ropa vieja, juguetes, muebles… Pero ¿y sí en lugar de tirar, regalas? Con tu ayuda y la de Internet, deja que tus hijos decidan a quién quieren donar los juguetes y la ropa que ya no usan. Acompáñales a entregarlo. Cuanto más partícipes les hagas, más ganas tendrán de llevarlo a cabo. Es importante que sean ellos los que tomen las decisiones.

Un acto generoso por semana

Motiva a los pequeños de la casa a ponerse el objetivo de hacer un acto generoso en casa por semana. Ya sea ayudando con la limpieza o las tareas de la casa, también pueden optar por ayudar a su hermano pequeño a hacer los deberes o encargarse de tirar la basura o regar las plantas.

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Ser generoso con todos

Es fácil ser generoso con los miembros de tu familia y con tus amigos. Pero la generosidad no debe acabar allí. Enseña a tus hijos a ponerse en el lugar de la persona ciega que intenta cruzar la calle, con el vecino viejito que necesita ayuda recogiendo las cartas que se le han caído al suelo, con la persona en la cola del supermercado que lleva más prisa que tú y necesita tu lugar en la cola para pagar. Desde Educo apoyamos a Educo Team, una iniciativa conjunta con niños solidarios que inspiran a otros niños a convertirse en voluntarios y colaboradores, sembrando en ellos la semilla de la solidaridad. Para inspirar a tus pequeños, juntos podréis leer cómo un niño puede ayudar a otro, aquí.

La mejor parte de enseñarles a tus hijos a tener un gran corazón es saber que el niño generoso tiene muchas más posibilidades de convertirse en un adulto feliz. Seguro que tienes anécdotas e historias para compartir sobre la generosidad. Nos encantará leer y compartir lo que nos cuentes.

Derechos de imágenes: Rachel KramerWoodleywonderworks

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