Gripe en niños: ¿podemos prevenirla?

De cara al otoño y el invierno, tenemos que hablar de la temida (y odiosa) gripe. Al menos una vez al año, uno de cada cuatro españoles padece gripe (datos publicados en El País, enero 2017)… ¿Tú y tus hijos formáis parte de esta estadística?

En Educo, sabemos lo molesta que es esta dolencia y cómo puede afectar la vida de los peques y de toda la familia. Por eso hoy, hablamos sobre la gripe, sus síntomas y su prevención.

¿Qué es la gripe?

Prevención de la gripe infantil

La gripe, o influenza, es una de las afecciones más comunes del invierno. De hecho, la mayor parte de la población la padece al menos una vez al año. Se trata de una infección vírica de las vías respiratorias cuyo contagio se produce a través del aire. Es decir que se propaga a través de las gotas expulsadas por una persona infectada mediante el estornudo o la tos. El tiempo de contagio es de entre una semana y diez días, pudiendo uno infectarse incluso antes de que la persona engripada manifieste síntomas.

Síntomas de la gripe en niños

Muchas veces es posible confundir la gripe con un simple resfriado pero los síntomas de la influenza suelen ser bastante más abruptos y fuertes:

  1. Fiebre alta (más de 38,5) y escalofríos
  2. Dolor de cabeza y dolores musculares
  3. Mareos
  4. Pérdida del apetito
  5. Tos y dolor de garganta
  6. Cansancio y debilidad
  7. Moqueo nasal
  8. Náuseas y/o vómitos
  9. Dolor de oídos
  10. Diarrea

En el caso de los bebés lactantes es habitual notarles bastante inquietos, incluso a la hora de mamar.

Prevención de la gripe: ¿cómo cuidar a los niños?

Prevenir la gripe no es sencillo. De hecho, no existe ninguna receta 100% fiable para evitar contagiarse de influenza. Sin embargo, existen algunas medidas que pueden ayudarte a proteger a tus hijos este invierno:

  • Enseña a tus hijos a lavarse las manos frecuentemente: es importante que lo hagan de manera periódica y a consciencia, con agua y jabón, sobre todo luego de ir al baño, toser, estornudar y antes de comer.
  • Recuerda a tus hijos que deben cubrirse la boca al estornudar, preferentemente utilizando el antebrazo y no la mano, para evitar la propagación de enfermedades.
  • Evita que tus hijos entren en contacto con pañuelos de papel usados.
  • Dile a tus hijos que no compartan vasos ni utensilios con amigos (ni contigo).

Vacuna de la gripe: ¿sí o no?

La vacunación es una temática que suele generar discusiones. Mientras algunas personas son acérrimas defensoras de las vacunas, otras las tildan de innecesarias. Sin tomar posiciones al respecto, nos basamos en la recomendación a favor de la vacunación de la Asociación Española de Pediatría

Si te preguntas quiénes deben recibir la vacuna de la gripe, la respuesta es sencilla: aquellas personas que estén dentro de alguno de los grupos de riesgo:

  • Niños a partir de los 6 meses de edad y adolescentes con enfermedades crónicas como asma, cardiopatías o diabetes, entre otras afecciones.
  • Niños sanos mayores de 6 meses, adolescentes y adultos sanos que convivan con pacientes de riesgo.
  • Familiares de lactantes menores de 6 meses de edad.
  • Profesionales sanitarios
  • Embarazadas.

Las vacunas antigripales utilizadas en España son las trivalentes inactivadas, cuya administración se realiza por vía intramuscular y la atenuada intranasal tetravalente para niños de 2 a 17 años. Ten en cuenta que si es la primera vez que tus hijos reciben la vacuna contra la gripe o son menores de 9 años, deberán recibir una segunda dosis 4 semanas después de la primera aplicación.

Por supuesto, consulta con el médico pediatra sobre la necesidad o no de que tus peques reciban la vacuna contra la gripe.

¿Cuándo llevar a los niños al médico?

La gripe es un virus y como tal, no tiene tratamiento aunque sí se pueden aliviar sus síntomas: antitérmicos para bajar la fiebre y disminuir la sensación de malestar, reposo y muchos líquidos para evitar la deshidratación.

Como ves, no hemos mencionado los antibióticos porque ¡no son necesarios! La gripe se va sola, con el correr de los días. Lo único que hay que cuidar es que no se desencadenen complicaciones en niños pequeños como la otitis, la bronquitis o la neumonía.

Si la fiebre es muy elevada y no baja tras 3-5 días, la tos empeora, el peque está muy decaído, aparece dificultad para respirar o una erupción en la piel, no lo dudes y acude al pediatra.

Como ves, la gripe es una enfermedad común, a la que es difícil de escapar. Para prevenirla, ¡recuerda lavarte y lavarle las manos a tus hijos varias veces al día!

Derechos de las imágenes: Peoplecreations – Freepik.com, Miika Silfverberg

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