Estrategias para alejar a tus hijos de los dispositivos

Si te reconoces pidiendo un momento a tus hijos cuando estás consultando tus correos y te acaban de preguntar algo, perteneces al 90% de padres que se encuentran con frecuencia en situaciones similares. Efectivamente, para los adultos resulta incómodo saltar del mundo online al real sin previo aviso o simplemente porque un tercero demanda tu atención. Se trata de una respuesta evolutiva del ser humano que nos ha permitido como especie llegar a donde estamos: “Si tengo mi atención focalizada en algo, no admito interrupciones que no sean cuestiones de vida o muerte”.

Ahora intenta meterte por un momento en la cabeza de un cachorro humano de 3 años, en la que las líneas entre fantasía y realidad todavía no están claramente definidas y añade el ingrediente de una experiencia de colores, movimiento y música totalmente inmersiva a un palmo de sus ojos.

Observa también a tu hijo de cinco años justo cuando acaba de ver un episodio de su serie de animación favorita, fíjate como toca inmediatamente la pantalla de su Tablet con la promesa interna de un nuevo episodio todavía más emocionante que el anterior.  Aunque sea un poco mayor y tenga ocho años tampoco va a ser fácil para él hacerte caso cuando está apunto de acabar un increíble construcción en Minecraft, ¿verdad?

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Por esto es tan frustrante y complejo conseguir apartarles de sus pantallas, porque son como tú, pero con muchas menos defensas mentales en un cerebro que todavía está definiendo su arquitectura básica. Así que como ni las amenazas ni los avisos funcionan, hay que echar mano de la sabiduría que da la edad y también de los consejos de la Academia Americana de Pediatría que te ayudarán a equilibrar la situación. Pero antes recuerda que tú eres su modelo a seguir y que tu propia actitud hacia el mundo onlineva a ser la lección más eficaz que puedes transmitirles.

Avísales de la siguiente actividad: Si se trata de algo divertido mejor, pero aunque estemos hablando de obligaciones como sentarse a la mesa a comer o hacer los deberes, para ellos el hecho de saberlo de antemano les ayudará a volver al mundo real.

Ayúdate de la misma tecnología que les absorbe: utiliza el timer del dispositivo para que suene una alarma en el momento en que se acordó dejar la pantalla tranquila. Si la alarma es un poco escandalosa, puedes pedirle que grabe un mensaje de aviso final con su propia voz en tono divertido. También puedes programar el timer para que desconecte el dispositivo con Aplicaciones como Cakey o Huvi.

Acostúmbrales a pausar: al final de un episodio o juego, ayuda mucho desconectar por un momento para moderar la ansiedad que produce la excesiva concentración.

Acuerda con ellos las consecuencias de no saber desconectar a tiempo:si son pequeños hazles ver que si es demasiado difícil para ellos desconectar será necesario un periodo de abstinencia digital de 24 horas. Para los más mayores lo que mejor funciona es el compromiso de que el dispositivo a usar esté en una zona común de la casa y no en su dormitorio.

Vamos donde no haya WIFI: por obvio que parezca una de las estrategias que mejor va a funcionar, consiste en salir a la naturaleza con frecuencia. El hecho de no poder conectarse, superada la ansiedad inicial os ayudará a todos a ser más receptivos, creativos y dispuestos para disfrutar una realidad virtual a la que le sobra el apellido.

Derechos de Imágenes:  LoveToTakePhotos, StockSnap

  1. Manuel Responder

    Muchas gracias por tan valiosos consejos. Los aplicaré en el aula con mis alumnos porque a algunos les cuesta desconectarse después del recreo. 🙂

    • Educo Responder

      Nos alegra mucho que estos consejos te hayan inspirado, Manuel, gracias por tu comentario. ¡Mucha suerte con los alumnos! Un abrazo 🙂

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