Esperamos flores sin agua, tierra fértil ni semillas

La educación es como un campo de flores. Hay que cuidar todos los elementos para ver su crecimiento. Si la tierra está seca, hay que regar. No basta con echar un poquito de agua un día y desatender los brotes durante el resto del año. Si el suelo está desgastado, hay que buscar una manera de fertilizarlo y darle tiempo y espacio. Y si no tienes semillas, puedes pensar que quizás el viento las traiga desde el campo de al lado, pero esperarás muchos años.

No se puede trabajar el mismo terreno siempre de la misma manera año tras año y esperar los mismos resultados, y no tienes que ser un jardinero profesional para intuir estas verdades. Pero, sin embargo, cuando hablamos del sistema educativo esperamos flores sin agua, sin tierra fértil, sin semillas…

Entre 2009 y 2015, el gasto público en educación en España cayó un 13%. Y hay que tener en cuenta que incluso durante los años de mayor inversión, España siempre ha invertido menos que la media europea. Así que, invertimos menos y encima recortamos más en momentos de mayor necesidad. Los recortes han hecho mucho daño al sistema y se necesita una inversión mucho mayor para poder recuperarse.

Sin embargo, en 2018 el Gobierno tiene previsto reducir el gasto en educación como porcentaje del gasto público, es decir, reducir su importancia en comparación con otros gastos (2017: 9,6%, 2018: 9,5%). La reducción de estas cifras puede parecer diminuta: “¿0,1%? -dices-Eso no es nada”… Pero es que llevamos más de diez años sin invertir en educación;  los daños son enormes.

Invertir en educación es invertir en la infancia

Es urgente volver a invertir, con mayor presupuesto y de manera más equitativa, para poder paliar años de descuido y sequía. Nos encontramos con otros compromisos de gasto que dan pie a pensar en el margen de voluntad política al apostar en la educación: por ejemplo, en marzo de 2017 el Goboerno se comprometió a aumentar en unos 14.000 millones de euros el gasto en defensa de aquí a 2025, hasta llegar al 0,2 % del PIB. Este aumento en la partida supone más que doblar el actual gasto en defensa.

El gasto público atiende a muchas necesidades muy variadas. El fomento de comercio, defensa, carreteras, transporte público. Todas son importantes. Pero, en las palabras de una exministra de Túnez y miembro del Education Commission (TED), las infraestructuras más importantes de la que podríamos disponer son la mentes educadas.

Invertir en educación es invertir en la infancia, en sus sueños y en el futuro del mundo. Para llegar a ver la belleza de un campo de flores coloridas y robustas, hay que cultivar un ambiente positivo y seguro. Desde Educo, queremos contribuir a crear este hábitat para que todos los niños y niñas en España gocen de una educación gratuita y de calidad y disfruten de las mismas oportunidades.

Por eso, pedimos al Gobierno un incremento de la inversión en educación hasta el 5,3% del PIB (la media de los países de la OCDE) lo que supondría 10.000 millones de euros más. Únete a nosotros. Firma la petición #LaEducaciónNoEsGratis y pide más inversión en educación para que el mundo se llene de flores fuertes y felices.

 

Derechos de imagenJeff Peterson/Flickr

Publica tus comentarios