“Eso no es justo, papá…”

La vida, a veces, nos sorprende con obstáculos muy difíciles de afrontar. Sobre todo en los últimos años. Todos los días, en nuestro país muchas personas pierden sus empleos e incluso hogares. Se aprietan los cinturones y se siguen reduciendo gastos, muchas veces sacrificando incluso la calidad y la cantidad de alimentos. Para muchas familias con niños, estos tiempos de crisis son especialmente duros. Y por mucho que queramos transmitirles optimismo y calma, la dura realidad afecta a los pequeños, y mucho. Sin embargo, hay padres que, o por vergüenza o sintiendo que así les protegen, prefieren ocultarles la verdad. Hoy, en Cuaderno de Valores, te explicamos las claves de cómo hablar con nuestros hijos sobre asuntos delicados sin perder la ilusión y la esperanza.

Tener que explicarle a nuestros hijos algo tan difícil como que hemos perdido nuestro trabajo, casa o que simplemente no hay dinero para ese regalo, ese juguete, o esa salida que tanto les apetecía, no es sencillo. Y aunque nuestros problemas no deben ser los de nuestros hijos, es necesario no mantenerles al margen y contarles la verdad. Una buena historia real para ayudarte a contar tu historia, es la situación de tantas familias que no pueden darles una buena alimentación a sus hijos en edad escolar. Juntos podéis mirar este video que explica el por qué de las Becas Comedor de Educo.  

Siempre teniendo en cuenta su edad y madurez emocional, existen maneras de hacerles entender la situación. Pero antes de hablar con ellos, habría que hacer una evaluación real de nuestro caso, establecer un plan de ataque y revisarlo con nuestra pareja, amigos y/o familiares cercanos para intentar resolver los interrogantes, marcar objetivos y trazar un nuevo camino.

Primero elige el momento adecuado

Intentemos elegir el momento adecuado para hablar con nuestros hijos. Un fin de semana por ejemplo, es buena idea así los pequeños tienen tiempo para pensar y volver a hacernos más preguntas. Procuremos evitar hablar con ellos antes de un examen, después de un día duro o justo antes de acostarse y motívales a hacerte todas las preguntas que quieran, las veces que quieran. Esto evitará crear falsas expectativas y dudas innecesarias.

Lo más natural posible

Es importante transmitir calma y optimismo cuando les expliquemos a nuestros hijos el nuevo plan. Evita caer en victimismos, exageraciones o pensamientos negativos (“Con lo que yo he trabajado” o “Nunca saldremos de esta”).  Hemos de recordar siempre hablarles con cariño y de la forma más clara posible.  Como apuntamos en nuestro post ‘Valorar lo que uno tiene: un tesoro que no se paga con dinero’ podemos motivarles a pensar en qué cosas son importantes y vitales para ser feliz: la familia, los amigos, la salud…y hacerles ver que ninguna de estas cosas se compra con dinero.

Si nuestros hijos tienen edades distintas, quizás sea mejor mantener varias reuniones individuales y siempre acompañados por nuestra pareja, un amigo y/o un familiar cercano.

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Tenemos un plan

Hemos de ser concisos y didácticos en nuestra explicación y evitar dar demasiados detalles para no abrumarles o preocuparles. Si tenemos que buscar otro trabajo, quizás podamos  probar diciendo: “En la tienda/fábrica/empresa ya no hay trabajo y de momento papá o mamá tendrá que buscar otra cosa. Pero con nuestra experiencia y con ganas, ya veréis que pronto encontraremos algo nuevo y mejor. Pero hasta entonces, necesitamos esforzarnos mucho en conseguirlo y en cuidar el dinero y en lo que lo gastamos.  Lo importante es que hagamos equipo y sigamos pasándolo bien.”

Entre todos

Después de explicar la situación y compartir con ellos el plan, es recomendable hacerles partícipes de los cambios que vienen. Mientras busquemos trabajo, por ejemplo, lo más probable es durante una época no dispongamos del tiempo deseado para estar con nuestros hijos y tengamos que recurrir a los abuelos, vecinos o amigos cercanos. Explícale a tus hijos que estos cambios son temporales y que mientras duren, ellos también son miembros activos del plan. En clave niño, la situación podría presentarse como  una misión de superhéroes.

¿Cómo nos pueden ayudar?

Los niños se pueden ocupar de ciertas tareas de la casa, ser generosos y  responsabilizarse de sus deberes, como ejemplo. En lugar de adjudicarles tareas, pregúntales de qué se quieren ocupar. Recuerda que lo mejor que puede recibir un niño son los ingredientes para ser independiente. No solo porque le ayudará a tomar mejores decisiones, a ser responsable y participativo sino porque ser independiente es el primer paso para convertirse en un adulto autosuficiente. Para leer más acerca de cómo criar niños independientes, lee este artículo

No nos olvidemos darles las gracias por ser parte del equipo.  Entre todos tenemos que priorizar, hablar y consensuar. Lo que no debe cambiar nunca es el cariño, amor y respeto. Recuerda que pase lo que pase, hay algo que no nos puede quitar nadie ni ninguna situación, por muy dura que sea: la ilusión y la esperanza. Somos el espejo en el que se miran los niños. Cómo reaccionan ellos de cara a una situación difícil, dependerá de cómo lo hacemos nosotros.

Derechos de imágenes: Miki Yoshihito, Images Money.

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