“Es bueno ponerse desde la perspectiva de un niño y ser más creativos”

Más de 1.200 niños de 8 a 17 años de Guayaquil participaron en la formación del Segundo Consejo Consultivo de Niñas, Niños y Adolescentes de Guayaquil, en Ecuador. Todos ellos pasaron primero por la llamada Escuela de Ciudadanía, donde aprendieron aspectos sobre políticas públicas, derecho a la participación y habilidades para la comunicación. Los 24 elegidos tendrán durante dos años entre sus principales funciones el ser consultados por las autoridades sobre los asuntos que les afecten, difundir, promover y vigilar el cumplimiento de sus derechos en todos los espacios en que se desenvuelven, proponer acciones que beneficien al cumplimiento de estos derechos y recoger las opiniones de otros niños de Guayaquil.

Nissa

Nissa, elegida Delegada Principal del Consejo, es una de sus 24 representantes y nos cuenta qué significa para ella participar en este proceso.

¿Quién te informó sobre los consejos consultivos?

Formo parte del consejo estudiantil de mi escuela y a todos nos informaron acerca del evento y nos invitaron. No sabía lo que era, pero nos explicaron de qué trataba, las posibilidades que tenía, la experiencia y la ayuda que podíamos dar.

¿Qué te motivó a participar en la escuela de ciudadanía?

Me agrada mucho la idea de poder colaborar con los problemas en Guayaquil. Puedo escuchar a mis compañeros y participar dentro de un espacio donde tienes más voz, hablar con autoridades y directivos. Tenemos la posibilidad de no solo pensar, sino hacer.

¿Cuál fue la experiencia más bonita?

La asamblea final fue la que me gusto más. Ahí escogimos a los representantes y pude estar con mis compañeros del colegio y otras personas de otros lugares. Fue donde más me pude integrar y hablar de problemas que aquejan a Guayaquil.

¿Aprendiste cosas que te sirven para tu vida diaria?

Si, sobre todo el derecho a la participación. A veces uno cree que no tiene voz y debe quedarse callado aunque haya un problema que se puede resolver. A veces uno tiene ideas de cómo solucionar un problema, pero no sabe a dónde ir. Todo esto me ha enseñado que sí hay maneras y que debemos confiar en que tenemos nuestros derechos y debemos pedir que se cumplan.

¿Qué opinan tus padres acerca de tu participación en la escuela de ciudadanía?

Al principio no entendían de qué se trataba, pero se lo fui explicando poco a poco y, cuando lo entendieron, estaban muy emocionados de que perteneciera a algo importante. Están muy felices y orgullosos.

Ahora que eres parte de la directiva del Consejo Consultivo Cantonal, ¿cómo te sientes?

Me siento muy orgullosa y al mismo tiempo siento que tengo mucha responsabilidad porque no estamos aquí solo para los eventos y para conocer a otras personas, sino para solucionar los problemas que nos afectan, sobre sexualidad, drogas… estamos para trabajar en ellos, buscar soluciones que sean aplicables y tengan objetivos.

¿Qué crees que puedes hacer por los demás niños de Guayaquil?

Lo que yo he planeado es abordar el tema de la sexualidad, ya que no solo se trata de saber quién es uno y conocerse, sino también que se pueda tratar el tema de los abusos sexuales, un tema bastante grande y que está ahí… Mucha gente dice que no, pero no es cierto, es un tema bastante importante y debe ser tratado.

¿Tú crees que ha cambiado o cambiará algo por ser parte de todo esto?

Algo con lo que siempre he batallado ha sido la vergüenza y la timidez, pero este año he estado en todo, he tenido esta oportunidad y me ha ayudado bastante a desarrollarme socialmente. Hacer estas entrevistas, que antes me daba mucha vergüenza, me ha ayudado a desenvolverme y tener facilidad de palabra.

Háblanos de ti, ¿qué tipo de cosas te hacen sentir feliz?

Hacer lo que me gusta: cantar, escuchar música, compartir con amigos, ayudar a las personas… dar el cien por cien de mí es lo que me mantiene feliz, estresada a veces, pero muy feliz.

¿Crees que los niños pueden cambiar el país?

Totalmente. En las asambleas y en la escuela de ciudadanía hay niños de 10 años y, cuando los escucho hablar, veo que tienen mucho potencial, tienen muchas cosas que decir y muy buenas ideas.

¿Crees que los adultos estamos preparados para escuchar y valorar la opinión de los niños?

Creo que se está cambiando poco a poco la mentalidad. Antes siempre se pensaba que nuestra opinión no era válida, pero ahora creo que se están dando cuenta de las cosas buenas que se pueden tomar de estas opiniones. Digamos que se están preparando, estamos en proceso.

¿Cuál es la diferencia entre la opinión de los niños y la de los adultos?

Supongo que su perspectiva. Los niños ven las cosas con otros ojos, los adultos sienten que por ser adultos tienen que verlo todo más formal, con más madurez. Pero a veces es bueno ponerse desde la perspectiva de un niño y pensar más allá, ser más creativos, porque eso es algo muy importante que tienen los niños y que debemos valorar y aprovechar.

¿En una sola palabra, puedes decirnos que son los consejos consultivos para ti?

Participación, es eso.

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