El exceso de proteínas en la dieta infantil y sus problemáticas

El 7 de abril es el Día Mundial de la Salud, un día para promover el bienestar a través de la alimentación saludable y el ejercicio físico. Por eso, desde Educo, queremos aportar nuestro granito de arena y sumergirnos contigo en una problemática muy actual de la alimentación infantil: el exceso de proteínas en la dieta de los niños.

Como ya te hemos comentado en otras oportunidades, diferentes estudios han confirmado que es necesario comer bien para ser feliz, entendiendo comer bien no como comer en exceso sino como alimentarse de manera variada. La clave está en comer un poco de todo, sin exagerar. Ahora bien, ¿qué pasa cuando nos excedemos? Y particularmente, ¿qué pasa cuando la dieta de nuestros peques contiene mayor cantidad de proteínas de la que sus cuerpos requieren?

Las proteínas, un nutriente necesario en la alimentación infantil

Las proteínas son un nutriente esencial de la dieta humana, cualquiera sea la edad de la persona. De hecho, si prestas atención a la pirámide alimentaria infantil, verás que las proteínas ocupan el tercer nivel de la pirámide con un consumo diario recomendado de dos o tres raciones. El problema generalmente se produce porque los padres y docentes muchas veces no tenemos claro el tamaño de las raciones para cada edad y por ende, “pecamos” de darles un exceso de proteínas a los niños e incluso, preocuparnos cuando no se terminan el plato. Pero dejemos un segundo este tema en el tintero, lo retomaremos más adelante en este artículo…

Ahora bien, ¿por qué son importantes las proteínas en la alimentación infantil? Sencillamente porque son fundamentales para muchas funciones corporales vitales como el transporte de oxígeno o la función energética. Pero no sólo eso. ¿Sabías que las proteínas son esenciales para el crecimiento y mantenimiento muscular y óseo, además de transportar sustancias como la hemoglobina y formar parte de la inmunoglobulinas que nos defiende de las infecciones?

En conclusión, debemos tomar proteínas cada día pero de manera moderada. De hecho, las proteínas deben ocupar tan sólo entre un 12 y 15% de nuestro consumo diario, que se complementa con un 55% de hidratos de carbono y un 30% de grasas.

El exceso de proteínas en la dieta infantil, un mal actual

Exceso de proteínas en la alimentación infantil

A principios de 2014, un estudio de Alsalma 2.0 advirtió sobre el consumo excesivo de proteínas por parte de los niños españoles al llegar a la conclusión de que “el 95% de los niños españoles de 0 a 3 años ingiere diariamente una cantidad de proteínas cuatro veces superior a la recomendada internacionalmente, lo que los expertos relacionan con problemas de sobrepeso en el futuro” según datos publicados en 20 minutos.

Seguramente te estés preguntando si tu hijo come las proteínas que necesita o más de las que requiere. La realidad es que al pensar en proteínas los padres asociamos principalmente las carnes rojas, el pollo y el pavo, el pescado y el huevo, olvidándonos de que otros alimentos como la leche, los yogures y los quesos también aportan proteínas al organismo. Así, mientras monitoreamos celosamente el consumo de azúcares de nuestros pequeños, perdemos de vista el consumo diario proteico y damos a nuestros hijos uno o dos vasos de leche al día, yogures y Petit Suisse, bocadillos con embutidos y exigimos que los niños terminen hasta el último bocado del bistec que hemos cocinado. Si sumamos las proteínas de todos estos alimentos, veremos que sin quererlo estamos forzando el organismo de los niños con un consumo demasiado elevado de proteínas.

¿Y qué sucede en el organismo ante el exceso de proteínas? Una ingesta por sobre la necesaria puede provocar diferentes problemáticas como:

  • Una sobrecarga de los riñones y el hígado para eliminar sustancias de deshecho tales como la urea o el ácido úrico.
  • La generación de adiposidad en el organismo.
  • Una acidificación de la sangre provocada por el fósforo de las proteínas. El principal problema es que el fósforo compite con el calcio por su absorción, pudiendo generarse una descalcificación del organismo.
  • Un exceso del consumo de sodio y grasas saturadas al consumir proteínas de origen animal. Esto podría generar en un futuro colesterol alto, trastornos cardiovasculares, hipertensión, trastornos renales e incluso obesidad.

¿Cuál es el consumo diario recomendado de proteínas para niños?

Por supuesto, como sucede con cualquier otro nutriente no es lo mismo el consumo para un bebé que para un niño o un adolescente. Al calcular las raciones debes tener en consideración la edad y el peso de tu hijo. Piensa que un bebé que inicia la alimentación complementaria y hasta los 12 meses necesita más proteínas en su dieta que uno de dos o tres años ya que su crecimiento es mayor (los bebés duplican la talla y triplican su peso durante el primer año de vida).

Lo ideal es que consultes con tu médico pediatra para que él te oriente sobre la dosis diaria de proteínas para tu hijo. De manera orientativa, la OMS recomienda la siguiente ingesta mínima de proteínas para niños:

  • De los 6 a los 9 meses: 1.31 g. de proteínas x kg. al día.
  • De los 9 a los 12 meses: 1.03 g. de proteínas x kg. al día.
  • De los 2 a los 3 años: 0.97 g. de proteínas x kg. al día.
  • De los 3 a los 5 años: 0.90 g. de proteínas x kg. al día.
  • De los 5 a los 12 años: 0.87 g. de proteínas x kg. al día.

¿Cómo evitar el exceso de proteínas en la alimentación de los niños?

Sabemos que calcular las proteínas en base a los datos que te hemos proporcionado puede ser como mínimo enloquecedor. Por eso, queremos hacerte más fácil la tarea y te proponemos lo siguiente:

  • Controla la cantidad de carnes, pollos o pescados que consume tu pequeño e intenta mantener cada ración en la proporción adecuada para su edad:
Ración de carne por edad
  • Combina proteínas vegetales de alta calidad para evitar el exceso de las proteínas animales. Por ejemplo, un plato único de cereales + frutos secos como la quinoa con piñones o una pasta con nueces aporta proteínas sin grasas animales.
  • Evita un consumo excesivo de lácteos: los papis muchas veces nos preocupamos porque el niño no toma suficientes lácteos cuando en realidad bebe los 500 ml. de leche recomendados al día. Si el niño consume esas dosis de leche diaria, no es necesario darle quesos, petit suisse ni yogures, sino que es preferible ofrecerle frutas a media mañana, por la tarde o de postre.
  • Si el niño se queda con hambre, es preferible que repita del primer plato o coma fruta en lugar de tomar más carnes.

Una alimentación equilibrada, la clave para un crecimiento sano

Llevar una dieta equilibrada y saludable es tarea de todos los días, un trabajo que empieza por elegir alimentos saludables en tienda y prestar especial atención a las etiquetas de los alimentos para así respetar lo mejor posible las dosis diarias recomendadas. Como sabemos que te interesa el bienestar de tus hijos, desde Educo queremos invitarte a colaborar con nosotros para lograr que muchos niños como tus peques reciban la alimentación adecuada que se merecen.

Colaboramos con un mínimo del 50% de una beca comedor en diferentes colegios del país y trabajamos para que miles de niños a lo largo y ancho de España puedan recibir una comida equilibrada y saludable al día. La ayuda es muy necesaria, recibimos más peticiones de los colegios en los que colaboramos y nos llaman de nuevos centros. ¿Nos ayudas a ayudar?

Derechos de las imágenes: Chris Goldberg, Bart Everson.

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