De marcha con la familia

Hacer senderismo en familia no solo es una manera divertida para disfrutar juntos del aire libre. Tal y como os contamos en este artículo, las caminatas fomentan el ejercicio físico, mejoran la salud y nos permiten aprender a compartir y a valorar la naturaleza. Pero para que los más pequeños se animen, hay que hacerlo divertido. Hoy te damos unas claves para organizar caminatas atractivas para todos los miembros de la familia.

5 claves para organizar marchas divertidas

Hacerlo divertido: la aventura empieza en casa. Elegid juntos la ruta y leed sobre la zona. Para que toda la familia se sienta involucrada, enseña a los más pequeños a descubrir fotos o dibujos del tipo de animales, árboles y plantas autóctonas del lugar. Motívales a aprender algo que puedan compartir con los demás durante la caminata. En esta página web explican a los más peques a leer un mapa y hacer nudos básicos. Si pinchas aquí, aprenderás a cómo organizar actividades como organizar una ginkana o un rally fotográfico para hacer a la largo de la ruta y mantener a toda la familia entretenida.

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Delega y hazles partícipes: Todos los niños desean sentirse independientes y poder hacer cosas por su cuenta. Es increíble ver cómo, en un contexto nuevo, se transforman en pequeños ayudantes, ávidos por salir corriendo para aportar en algo o quedarse a tu lado para echar una mano. Pero antes incluso de salir de casa, hazles partícipes ayudándote a preparar el delicioso picnic. Cada uno se puede encargar de algo especial: ya sea decidiendo qué camino tomar, dónde haréis el picnic o quién se encarga de los binoculares, la lupa o el mapa.

Lo importante es el camino. Tener un plan es necesario pero no te empeñes en tener que cumplirlo a raja tabla. Los niños son exploradores naturales y querrán ir parando para investigar mejor una zona o descubrir una cueva mágica. Deja que recojan piñas, castañas, hojas, palitos de madera, piedras y que hagan una escultura o un dibujo en el suelo. Si son muy pequeños, es recomendable empezar con caminatas o paseos fáciles y cortos. Recuerda, es mejor que se queden con ganas de más que empujarles demasiado. Déjate llevar y sobre todo disfruta de lo que tus pequeños te puedan enseñar a ti.

Mantén animada a la tropa. Turnaros a la hora de liderar al grupo. Así todos se sienten importantes. Durante la marcha, aprovechad para cantar juntos y jugar al veo-veo (con tipos de pájaro, nubes, plantas, etc.) o a identificar insectos, hojas, plantas o árboles). Dependiendo de las edades de los pequeños, procura hacer descansos para beber agua, comer fruta o frutos secos y así mantener las energías altas. Durante esos descansos, aquí os dejamos 5 juegos divertidos para hacer con los niños en plena naturaleza.

Se un ejemplo a seguir. Recuerda que los niños imitan hábitos y costumbres. Si quieres que disfruten al aire libre, tendrán que ver eso en ti. Aprovecha la caminata para motivarles a hacerse preguntas sobre lo que ven, preguntando tú primero. Si no sabéis las respuestas, preguntádselo a un caminante o miradlo en internet cuando lleguéis a casa. Lo importante es seguir fomentando su curiosidad y que no dejen de hacerse preguntas.

Si este invierno, después de una marcha en familia, te animas a organizar una acampada, no dejes de leer este artículo publicado aquí en Cuaderno de Valores.

Derechos de Imágenes:  PGloutneyViro

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