Cuándo llevar a los niños a urgencias

A veces ir a urgencias con un niño pequeño es de estas situaciones en las que es peor el remedio que la enfermedad. Las horas de espera, el ambiente hospitalario lleno de bichos que en ocasiones son bastante peores que lo que traemos de casa, la incomodidad…En otras ocasiones ir a urgencias por el contrario impide actuar con la suficiente rapidez como para evitar males mayores…La verdad es que cuando te encuentras con tu niño malo por primera, o sexta vez, te entran todas las dudas y la pregunta del millón para padres primerizos es sin duda: el niño está malo ¿lo llevo a urgencias?

urgencias

Los padres acudimos a urgencias generalmente por fiebres altas y diarreas o vómitos, situaciones que por lo general pueden controlarse en casa. Los especialistas sugieren comprobar el estado general del niño antes de acudir al hospital. Una fiebre alta, si no está acompañada de otros síntomas, no tiene porqué ser motivo de excesiva preocupación, sobre todo si se puede controlar con antipiréticos en el domicilio. Así pues los pediatras recomiendan acudir a urgencias en los siguientes casos:

1. Si el niño es muy pequeño la febrícula o cualquier signo de malestar, incluso un llanto “raro” recomienda acudir al hospital sin tardar mucho. Los bebés muy pequeños no suelen hacer fiebres altas y unas decimillas pueden ser signo de que algo va mal. Si tu bebé tiene menos de tres meses y le sube la fiebre a 37.2 vete al médico sin pensar que eres una exagerada.

2. En caso de deshidratación. La deshidratación normalmente se produce en verano por un exceso de calor y también cuando el niño tiene mucha diarrea y sobre todo vómitos. En niños bebés se observa cuando el bebé llora sin lágrimas, tiene las mucosas (boca, nariz y ojos) secos y la fontanela está hundida. Si el bebé es lactante es importante vigilar que haga suficiente pis, muchas horas con el pañal seco puede ser síntoma de que no está bebiendo la suficiente leche.

3. En caso de golpes en la cabeza, aunque el niño no pierda el conocimiento, es aconsejable acudir al hospital para una valoración neurológica.

4. En caso de dificultad respiratoria, que se aprecia porque la frecuencia respiratoria es rápida y la respiración es superficial, las costillas y el esternón se hunden y también si escuchas “pitidos” en la zona pulmonar al respirar es necesario acudir a urgencias.

5. Si el niño presenta rigidez de cuello o la fontanela superior muy abultada acudir a urgencias es imprescindible.

6. En fiebres muy altas acompañadas de petequias (manchas en la piel como pequeños cardenales que no se ponen blancos al presionar con el dedo) es necesario acudir al hospital cuanto antes.

7. Si el niño parece aturdido o somnoliento o repentinamente tiene dificultades para caminar o hablar acude a tu hospital más cercano cuanto antes.

8. El dolor abdominal agudo ha de ser valorado cuanto antes, por si es apendicitis.

Por el contrario existen situaciones en las que no acudir a urgencias y actuar rápidamente puede salvar la vida de nuestro hijo. Es obvio en caso de atragantamiento, pero también es importante en caso de ingesta de medicamentos o de productos de limpieza. En estos casos lo mejor es llamar cuanto antes al Instituto Nacional de Toxicología ( 915 62 00 42) y explicar detalladamente que ha ingerido el niño: ellos te dirán qué debes hacer.

Derechos de fotografía: anjanettew, kourtlynlott

Publica tus comentarios