Condenamos el portazo de Europa a los niños y niñas refugiados

En la madrugada de ayer, domingo, entró en vigor uno de los acuerdos más polémicos y controvertidos que Europa haya firmado hasta ahora: expulsar a toda persona que pise suelo europeo de forma ilegal a Turquía. A cambio, por cada persona expulsada, la UE se compromete con Turquía a realojar en su territorio a un refugiado sirio, hasta cubrir una primera tanda de 72.000 personas.

Creemos que este acuerdo no aporta ninguna solución para personas que huyen de la guerra, la destrucción y la muerte. Lo único que hace es usarlos como moneda de cambio. No permitirles entrar en Europa, no ofrecerles protección y devolverlos en las condiciones que se pretende, raya la ilegalidad internacional, es indigno y absolutamente reprobable.

¿Quién paga la peor parte de este acuerdo?

Este acuerdo tiene un precio muy elevado para los niños y niñas que llegan a Europa —hoy un 40% de las personas que buscan asilo son menores de 18 años—, quienes en muchos casos viajan sin familia.

En lo que va de año, ya han muerto en el mar alrededor de 100 niños y niñas y cada día siguen muriendo más. Y los que llegan, lo hacen en unas condiciones paupérrimas, sin protección, atención y cuidados que necesitan. Además, y según la Interpol, más de 10.000 niños y niñas que viajaban solos han desaparecido en Europa. Una cifra que puede ser mucho mayor ya que no se están registrando de forma fidedigna a todas las personas que llegan a las costas europeas.

Qué exigimos para proteger a la infancia refugiada

Todos los países firmantes de este acuerdo han ratificado la Convención sobre los Derechos del Niño y por ello, están obligados legalmente a cumplir todos sus artículos y regirse por los principios de la misma. Uno de ellos es claro y contundente: actuar siempre en busca del interés superior del niño y la niña. Algo que ningún país está haciendo, ya que el acuerdo ni siquiera los menciona.

Por todo ello, para proteger a la infancia refugiada, exigimos a los líderes políticos las medidas que detallamos a continuación:

–      Que los niños y las niñas con familias y no acompañados sean una prioridad en cada punto del camino.

–      La perspectiva de los derechos de la infancia y el principio del mejor interés del menor deben ser parte primordial de la acción y política coordinada de las autoridades e instituciones para abordar la actual crisis.

–      Es necesario un Plan Europeo de Protección para los Niños y las Niñas no Acompañados o Separados de sus familias que garantice su derecho a estar protegidos y a la reunificación familiar.

–      Que cada uno de estos niños sean identificados y registrados para saber en todo momento dónde están, cuáles son sus necesidades y cómo protegerlos.

–      Priorizar la lucha contra la trata mediante la adecuada identificación y protección de las víctimas.

–      Establecer y/o fortalecer mecanismos de intercambio de información coordinados entre países, de cara a garantizar la debida protección de los niños, especialmente de los que viajan solos.

–      Los niños y las niñas no acompañados deben ser plenamente informados de su derecho a reclamar asilo y a la reunificación familiar

–      Evitar en todo momento la detención de los niños y niñas, independientemente de su estatus migratorio o el de sus familias.

–      Garantizar el acceso de los niños y las niñas migrantes y refugiados a los sistemas de protección y salud a lo largo de todo su viaje.

–      Garantizar el derecho a la educación para todos los niños y las niñas refugiados y migrantes en todas las fases de su viaje.

 

Derechos de imagen: Carles Darder

 

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