Cómo evitar que estén enganchados al ordenador y al móvil en verano

Para algunos niños, el verano significa estar 24 horas al día pegados a las pantallas hasta septiembre. Y aunque algunos padres levantan un poco los límites de uso de la tecnología durante las vacaciones, deberían no hacerlo. Los niños necesitan hacer actividades al aire libre. Pero también necesitan relajarse de múltiples modos que no pueden disfrutar durante el año escolar, hacer nuevos amigos y pasar tiempo con la familia. Y debes tener presente que ninguna aplicación, juego o serie  de televisión en streaming, aunque sea educativa, les va aportar lo mismo.

“Engancharse” al ordenador (o cualquier otra tecnología) durante el verano suele comenzar de un modo bastante inocente, incluso los padres participamos de ello. Por ejemplo, tus hijos empiezan a ver Star Trek: The Next Generation en Netflix – y luego no saldrán de casa porque querrán ver un capítulo detrás de otro.O puede que les haya entrado el vicio de Minecraft, Roblox, o cualquier otro juego que, sí, les aporta muchas oportunidades de aprendizaje, pero resulta ser … interminable.

Prohibir no es una buena idea, antes de que te des cuenta estarán con el ordenador a escondidas. Y además, sabes que las pantallas pueden ser buenas herramientas para aprender y que estén en contacto con sus amigos. Como ya te explicamos en el post “Pantalla pasiva, pantalla activa, ¿cuál es la diferencia?”, “la mayoría de niños están creciendo como consumidores digitales. Sin embargo, no entienden cómo funciona la tecnología y absorben una enorme cantidad de contenido digital a diario. Pero depende muchísimo de si este consumo es pasivo y usan las pantallas de una manera constructiva”.

Dicho lo cual, la alternativa que se te plantea este verano es establecer unos límites razonables que permitan al niño pasar tiempo en familia y hacer otras actividades importantes.

Ahí van algunas ideas al respecto:

Haced un plan familiar.

¿Qué quiere decir esto? Que te sientes con tus hijos y hagáis un plan semanal que incluya tiempo para actividades como campamentos urbanos, viajes y quedadas con amigos, así como tiempo para jugar en el ordenador y usar las redes sociales. Si os vais de vacaciones, tened una conversación sobre qué dispositivos pueden llevar y cuándo y cuánto pueden utilizarlos.

¿Quieres Wi-Fi?

Esto te va a suponer un poco de esfuerzo, pero vale la pena. Cada noche antes de acostarte, cambia la contraseña del Wi-Fi de casa. Por la mañana, deja una nota a tus hijos explicándoles que tendrán que enumerar las tareas realizadas en el día y las responsabilidades que han asumido. Sólo cuando terminen las cosas que tienen que hacer, podrán tener la contraseña del día.

Como evitar que estén enganchados al ordenador y al móvil en verano.interior

Pasad tiempo al aire libre.

¿Sabías que hacer ejercicio mejora la memoria de los niños? El verano es buen momento para practicar deporte (fuera de las horas de más calor), visitar rincones cercanos a vuestra ciudad, ir a parques acuáticos, disfrutar del cine de verano, hacer picnics en el parque… ¡Hay infinidad de planes que podéis hacer en familia y de los que seguro va a recordar más cuando crezca que la última serie, juego o app de moda! Además si ya es preadolescente, deja que también haga planes con sus amigos, te lo agradecerá.

Contad (y leed) historias de miedo todas las noches.

¿Recuerdas cuando eras pequeño y en los campamentos se contaban historias de miedo alrededor del fuego? ¡Esto es lo mismo pero sin campamento! Además, sin quererlo, también les estarás aportando todos los beneficios probados que tiene la lectura de verano. Porque, tal y como explican en el artículo “¿Por qué es bueno leer en verano?” de la revista Muy Interesante, “cada dos o tres años que pasamos durante la infancia sin lecturas veraniegas implican perder al menos un año de aprendizaje“. Estamos seguros de que si instauras esto todas las noches, tus hijos estarán encantados de deshacerse de los dispositivos para escuchar la historia de terror que tienes preparada para esa noche. Además, deja que ellos también desarrollen su imaginación y te indiquen por donde puede ir el cuento.

Fuera pantallas en las comidas.

Durante el año escolar, a veces tiene sentido que los niños ocasionalmente necesiten el móvil, el ordenador o la tablet en la mesa para terminar una tarea. Pero el verano es diferente. Utiliza las cenas libres de dispositivos para establecer un vínculo con los niños de un modo que no siempre es posible en invierno cuando tienen toneladas de deberes y hay que correr para que se vayan a la cama a una hora razonable.

¿De qué otras formas se os ocurre que los niños no se enganchen a las pantallas en verano?

Derechos de imagen:  Freepik, Pixabay

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