Cómo escribir un cuento con tus hijos

Si a tus hijos o alumnos les gusta escribir, ya tienes mucho terreno ganado. Si no, habría que animarles a hacerlo ya que escribir tiene innumerables beneficios y según algunos expertos es una de las habilidades más importantes que un niño puede aprender. Hablamos de la escritura creativa. Aunque el concepto sea relativamente nuevo en nuestro país, en otros existe incluso como carrera universitaria. Aquí te contamos todas las ventajas que tiene para un niño poder crear sus propios cuentos y cómo ayudar a los pequeños a expresarse escribiendo.

¿Qué entendemos por escritura creativa?

La escritura creativa es aquella que se escapa de los límites de la escritura profesional: periodística, académica y técnica. Es decir, obras de teatro, guiones para cine, ensayos, poemas y cuentos cortos.

Lejos de ser únicamente una tarea individual, escribir requiere habilidades sociales como la observación, colaboración y comunicación. Es un medio de expresión que fomenta la auto estima, la imaginación y uno que sirve como catalizador para ayudar a los niños a plasmar sus miedos, fantasías, dudas y problemas. Una terapia fantástica que además les ayuda en su formación académica y social.

Beneficios de la escritura creativa

Según un nuevo estudio, publicado por Human Brain Mapping Journal, la actividad cerebral que ocurre durante la planificación de una historia y el proceso de escritura realza las áreas cognitivas y lingüísticas asociadas a la memoria, la observación, la composición y la habilidad de ordenar ideas. Los beneficios de la escritura creativa incluye:

  • Fomentan el uso de la imaginación.
  • Desarrollo de la lectoescritura y el lenguaje.
  • Desarrollo de la auto confianza e identidad.
  • El cultivo de la empatía.
  • Sirve como válvula de escape emocional.

Claves para ayudarles a escribir un cuento

Leyendo juntos

Como padre o profesor, sabrás qué historias son las que más les gustan. Procura sacar tiempo para leer estos mismos cuentos o parecidos y en voz alta. Mientras se leen, pregúntales qué creen que pasará, quién es o quienes son los protagonistas, qué quieren conseguir y si hay partes que les gusta especialmente o no entienden. Otras preguntas que deberían plantearse son:

  • ¿Qué les gusta de los personajes?
  • ¿Dónde transcurre la historia?
  • ¿Cuál es el conflicto y cómo creen que se resolverá?
  • ¿Qué piensan del final?

Ante sus respuestas, es importantísimo que respalden sus argumentos explicando el por qué. De esta manera, estaremos ayudándoles a leer y criticar un texto de manera constructiva. Algo fundamental a tener en cuenta cuando se pongan a escribir sus propios relatos. Para ello puedes poner normas. No vale decir: no me gusta o me gusta a secas. Cada afirmación debería estar acompañada de una explicación o razonamiento.

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¿Qué tipo de historia quiero contar?

Si ya saben lo que quieren escribir, vuelve a hacerles las preguntas descritas arriba. También les puedes animar a crear un storyboard para ayudarles a ordenar su relato usando dibujos. El storyboard incluso puede servir para ilustrar su cuento una vez acabado. Si no quieren dibujar, anímales a sacar fotos o a recortar imágenes de periódicos o revistas.

Si no saben lo que quieren escribir puedes animarles a inspirarse en un cuento que les guste y cambiar los personajes, el conflicto y el lugar. Si les ha encantado un cuento de hadas o de miedo, por ejemplo, pídeles que escriban su propia versión.

Si aun así no consigues motivarles aquí hay varios ejercicios que fomentan la escritura creativa:

  • Ayúdales a pensar en una historia familiar, un viaje que hayan hecho o algún evento gracioso o importante que haya sucedido en su entorno más próximo.
  • También puedes animarles a describir a alguien importante en su vida ya sea el abuelo, su madrina, sus padres o su mejor amigo.
  • Si no lo tienen claro, puedes ayudarles a pensar en cómo construir una historia haciéndoles las siguientes preguntas: ¿Qué tiene de especial esa persona o ese evento? ¿Desde qué punto de vista quieren contar la historia? ¿Qué le falta a la historia real para que se convierta en un cuento apetecible de leer?
  • Otro ejercicio para hacer con los pequeños es darles tres o cuatro palabras al azar con las que tendrán que inventarse una historia. Un tren, un castillo y un ogro. O una niña, un gato y un túnel. Ellos también pueden pensar en palabras que quieran utilizar.

Otros formatos

¿Cómo?

Cómo atarse los zapatos. Cómo matar a un dragón. Cómo ser un súper héroe. Cómo convertirse en un monstruo… El formato de cómo hacer algo pone énfasis en las habilidades físicas y psicológicas así como en las competencias, técnicas y actitudes. Seguramente hay algo que saben hacer muy bien. Ya sea asustar a su hermana pequeña o un experimento casero. No importa lo que elijan con tal de que a ellos les entusiasme.

Tomar partido

Este formato requiere que el niño piense en algo que considera importante y sepa defenderlo. Por ejemplo, puede pensar que los niños no deben hacer deberes. O que los niños deberían poder vivir en tiendas de campaña o en casas en los árboles. Aunque nos parezca disparatado, anímales a razonar los pros y los contras y a tomar partido.

¿Y si….?

Este formato resulta muy divertido ya que los niños pueden dejar rienda suelta a su imaginación y les obliga a plantear otros mundos y posibilidades diferentes. Por ejemplo, ¿y si los niños trabajaran y los adultos jugaran? ¿Y si los árboles pudiesen hablar? ¿Y si los niños tuvieran poderes mágicos? Ayúdales a pensar en qué pasaría y cómo cambiaría el mundo.

Ahora que ya saben lo que quieren escribir, lo importante es que lo hagan y disfruten del proceso. Busca el tiempo en clase o en casa para que lean su cuento en voz alta. ¿Hay algo que cambiarían? ¿Falta más información? ¿Queda claro lo que quieren contar? ¿Cuál es el conflicto? ¿Se resuelve?

Recuerda resaltar los aspectos positivos y con mucho tacto, señalar las cosas que podrían mejorar. Otra forma de hacerles ver qué cosas funcionan o no de su historia es que escuchen a otros leerlo en voz alta y a que hagan una crítica constructiva de lo que acaban de escuchar.

¿Te han gustado estas sugerencias? ¿Crees que los niños deberían estar más expuestos a la escritura creativa en los colegios? No dudes en compartir tu opinión con nosotros.

Derechos de imagenes: Carissa RogersLennart Tange.

  1. Betlem Vidal Responder

    Me ha gustado este artículo. Como siempre, tienes que estar con ellos algunos ratos -no tiene que ser obligatoriamente jugar-, compartir alguna lectura y así te das más cuenta de qué le gusta y, además, él o ella apreciará que te intereses por sus aficiones. A partir de aquí, puedes proponer escribir algo. Hago hincapié en esta manera de estimularles, porque si notan que se lo impones, se pueden negar rotundamente.

    • Educo Responder

      Exacto Betlem. Hay que invitarles a ser partícipes para que les resulte todo más atractivo. De lo contrario, como bien comentas, conseguiremos el efecto contrario.

      Muchas gracias por comentar. 🙂

  2. Betlem Vidal Responder

    Gracias. 🙂 Además es importante porque en el col·legio normalmente no tienen tiempo de hacerlo atractivo y entonces se convierte en una obligación más.

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