Cómo concienciar a los niños sobre la desigualdad en el mundo

Como padres tendemos a proteger a nuestros hijos de aquello que consideramos “feo”, “malo” o “desagradable”. Pero esto no debe impedirnos hablar con ellos sobre las tristes realidades del mundo en el que vivimos. El hambre y la pobreza son dos ejemplos que, tarde o temprano, nuestros hijos descubrirán de oídas en una reunión familiar o en el colegio, lo verán en la calle, en un viaje o en las noticias. El hambre y la pobreza ya han llegado a España y las cifras son escalofriantes. Solo por poner una: cada tres minutos un niño cae víctima de la pobreza en España. Pero todo esto ¿cómo se lo cuentas a tu hijo?  

Ayúdales a comprender el mundo

Lo importante es que tus hijos puedan descubrir estas realidades a tu lado. ¿Quién mejor que tú para ayudarle a procesar, a hacer las preguntas necesarias y quizás, a pensar en cómo puede ayudar? Solo recuerda que no se trata de asustarles con cifras terroríficas aunque sean reales.  Si a un adulto le parece abrumador como poco, imagínate lo que es para un niño asimilar esa cifra. La suerte que tenemos es que en nuestro día a día existen muchas oportunidades para concienciar a nuestros hijos. Aquí van algunas sugerencias sobre cómo empezar o continuar este tipo de conversaciones en familia.

concienciar4
  • Momentos Claves Aprovecha la hora de la comida o la cena para sacar el tema. Puedes empezar por agradecer el hecho de tener comida porque da energía para estudiar, trabajar y jugar. Puedes preguntarles, sin dramatizar ni asustar, qué harían si no tuviesen comida o qué harían ellos si supiesen que un niño no tiene qué comer. Este es un momento clave. Un tiempo para hablar, procesar, preguntar y expresar opiniones.
  • Promueve la acción Todos sabemos que los niños aprenden mucho más rápido jugando. Aprovéchate y convierte una lección de conciencia en algo divertido. Invita a tus hijos a “jugar” a ver cuanta comida pueden comprar con 2 euros (casi la mitad de la población mundial  vive con menos de esa cantidad al día). En tu próximo viaje al supermercado entrégales una moneda, su misión será encontrar comida suficiente que no cueste más de lo que tienen. De esta aventura proactiva saldrán otros momentos clave.
  • La importancia de apaciguar Los momentos clave provocan dudas en los niños y lo más probable es que sientan miedo. ¿Me puede pasar a mi o a mi familia? Es importante apaciguar sus temores. Con cuidado, explícale cuál es vuestra situación familiar y las distintas maneras con las que evitaríais pasar hambre. Si tenéis familia hazle saber que contáis con ellos y con todos vuestros amigos. Puedes incluso apoyarte en libros infantiles que tratan el tema del hambre como: Si el Mundo fuera una Aldea o Sam y el Dinero de la Suerte.
  • El poder del ejemplo Nuestros hijos, sin querer, aprenden y adoptan nuestras conductas y comportamientos. Por eso, como padres, debemos ser un ejemplo para ellos. Si tus hijos ven que no tiras la comida sino que la reciclas en un plato para el día siguiente, ayudas al vecino o preparas un bizcocho para llevar a un amigo que está enfermo, no solo tomarán conciencia de lo importante que es ayudar, sino de lo bien que se siente uno haciéndolo. Si tu lo haces, lo más probable es que tus hijos sigan tu ejemplo.
  • Voluntariado Investigaciones científicas han comprobado que a la mayoría de las personas, y en especial a los más pequeños, nos gusta ayudar simplemente porque nos hace sentirnos bien. Lo que pasa es que muchos no saben cómo. Con internet ahora es muy fácil investigar acerca de los distintos programas de ayuda y ONG que existen. Dedica un tiempo con tu hijo a descubrir un programa de ayuda o voluntariado en el que quisiera colaborar. En Educo, por ejemplo, existe la iniciativa Educo Team, en la que apoyamos a aquellos niños que quieren ayudar a otros niños, involucrando a los niños de forma activa en pequeñas acciones de voluntariado.

Buscar momentos clave, ser un ejemplo y colaborar son los primeros pasos para concienciar a nuestros hijos acerca de los desigualdades que hay en el mundo.  Te animamos a seguir estos consejos y a que compartas tus experiencias.

Derechos de imágenes: Feed My Starving Children.

 

  1. Valorar lo que uno tiene: un tesoro que no se paga con dinero | Cuaderno de Valores: el blog de Educo Responder

    […] Si a tus hijos les das una paga a cambio de nada son expuestos al poder que tiene el dinero y como es suyo, lo pueden gastar en lo que más les apetezca. Pero no está exento de peligro, ya que al dar una paga a cambio de nada les está enseñando que el dinero se basa simplemente en la generosidad del que te lo da y no requiere esfuerzo alguno. Para evitar que esto ocurra, Ron Lieber, periodista financiero del New York Times, cree que los padres deberían establecer algunas reglas. Si un padre decide darle a su hijo 5 euros por semana, por ejemplo, la regla es que sólo pueden gastarse 2. El resto lo tiene que ahorrar o donar o una mezcla de ambos. El tener que donar parte de su dinero les obliga a pensar en las diferentes causas y tener que elegir. Donar, como sabemos, implica altruismo, empatía y a ser conscientes de la desigualdad en el mundo. […]

  2. C.E.I. El Pati Responder

    […] se violan los derechos de millones de niños y niñas alrededor del mundo. Por eso es importante concienciar ya a los más pequeños de las desigualdades. Sigue leyendo para aprender a cómo hablar con tus hijos sobre sus derechos y descubrir cómo […]

  3. 10 cosas que debes hacer en Navidad | Cuaderno de Valores: el blog de Educo Responder

    […] El verdadero espíritu navideño reside en dar o regalar más que en recibir. Y al final, suele ser mucho más gratificante. Antes del gran día de los regalos, aprovecha alguna tarde para hacer “limpia” de juguetes. Pídeles que separen los que quieren guardar de aquellos que quieren donar y averigua dónde puedes ir con tus hijos a entregarlos. Es importante que los niños sientan y desarrollen su gratitud y sepan que hay otros pequeños que estas navidades no recibirán regalos. Si quieres saber cómo hablar con tus hijos sobre la desigualdad en el mundo, lee aquí. […]

Publica tus comentarios