Comer bien para leer mejor

La alimentación lo es todo. No sólo porque una dieta rica y variada hace que nuestros hijos crezcan físicamente más sanos sino porque también influye a nivel intelectual. Así lo han demostrado diversos estudios científicos. El último en ahondar en el asunto ha sido realizado en Finlandia y revela un dato sorprendente: Los niños que comen de forma más saludable, aprenden a leer mejor.

Esta curiosa investigación contó para su estudio con 161 niños finlandeses. Tenían edades comprendidas entre los 6 y los 8 años, lo que quiere decir que abarcaban los cursos de primero a tercero de primaria. Para llevar a cabo sus informes, los investigadores revisaron el contenido de sus comidas diarias a la par que realizaron pruebas de lectura estándar.

Así descubrieron que las habilidades lectoras de aquellos estudiantes que no comían mucho azúcar ni carne roja, mejoraban mucho más rápido de primero a tercero, independientemente de lo bien o mal que leyeran al principio. La clave en estos niños estaba en su dieta, que consistía principalmente en verduras y frutas, además de pescado, cereales integrales y grasas no saturadas.

Por otro lado, Eero Haapala, autor del estudio e investigador posdoctoral en la Universidad del Este y en la Universidad de Jyvaskyla comentó en un comunicado de prensa que la investigación también refleja la no influencia de factores de distorsión entre la calidad de la dieta y las habilidades lectoras. Con esto se refería a que no influía, por ejemplo, al nivel socioeconómico del alumno, la actividad física, la grasa de su cuerpo o la aptitud física.
Ahora bien, a pesar de que se trata de un estudio con un margen de constatación pequeño, el objetivo es animar a padres y profesores a luchar para tener una alimentación saludable en la escuela tal y como señala la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura)

“Las familias y los colegios tienen un papel muy importante a la hora de enseñar a los niños a comer mejor”, declararon los autores del estudio. Asimismo, “Las instituciones públicas y las empresas también deberían poner en su punto de mira la producción y promoción de alimentos saludables”.

Comer bien para leer mejor

5 consejos para enseñar a tus hijos a comer mejor

Dado que la educación alimentaria empieza en casa, es bueno tener presente algunos hábitos para fomentar una correcta dieta entre nuestros hijos. La psicóloga pediátrica Eileen Kennedy, de la Clínica Cleveland en Ohio da los siguientes consejos al respecto:

  1. No les prohíbas la comida basura

“Una vez que los niños prueban los snacks o las chucherías, es difícil conseguir que no vuelvan a comer”, dice. Por ese motivo, recomienda a los padres que limiten el número de golosinas por día, en vez de prohibirlas por completo. Así los niños no estarán tentados de hacer lo que no pueden hacer.

  1. Anímales a beber agua, zumo natural y leche

La mayoría de preadolescentes y adolescentes saben identificar alimentos poco saludables pero no son conscientes de la cantidad de calorías vacías que consumen bebiendo refrescos. Tal es el volumen de azúcares añadidos que contienen que la OMS ha pedido establecer un impuesto del 20% para este tipo de bebidas con el objetivo de reducir la obesidad mundial. Así pues, de la misma manera que animamos a nuestros hijos a comer frutas y verduras también debemos inculcarles el hábito de tomar agua, zumo de fruta natural y leche sola (sin cacao). Un hábito que, en el caso del agua, podemos desarrollarles desde temprana edad dándoles su propia botellita.

  1. Preparad cenas saludables juntos

Al preparar la cena, asegúrate de que siempre incluyes en el plato una fruta o verdura que a tu hijo le gusta y sabes que va a comer”, dice Kennedy. Pero si el niño se resiste a probar ingredientes saludables, instituciones como la USDA (Departamento de Agricultura de los Estados Unidos) recomiendan hacerle partícipe en la cocina. Es decir, que él o ella te ayude a cocinar. Además, para terminar de motivarle puedes poner su nombre al plato, por ejemplo, “Tania ensalada de la huerta” o “Brócoli al estilo Dani”.

  1. Muéstrale cuánto comer

A veces comer bien no está relacionado con la calidad sino con la cantidad. Como hemos comentado en alguna ocasión en este blog, es importante fomentarles una buena relación con la comida, enseñarles a no comer en exceso y saber autorregularse. Para ello, acostumbra al niño a comer en platos pequeños y deja que se sirva por sí mismo cuando tenga edad suficiente. Puede empezar con 3-5 años, echándose ensalada de un plato a otro. Esto le hará sentirse “mayor”, al tiempo que le ayudará a aprender a medir cuánto quiere comer y comprender el tamaño de las porciones.

  1. Déjale decidir

Si no come puré de verduras o una determinada fruta, ten paciencia. A los niños les cuesta decidir si les gusta o no el sabor y la textura de los alimentos nuevos. Además, si siente que él es quién decide qué comer, será más propenso a terminar el plato después. Para ello, pídele opinión de forma directa. Por ejemplo: “¿Qué quieres tomar en la cena: pepinos o tomates?” en vez de “¿Quieres que eche tomates como guarnición en el plato?”.

¿Cómo enseñas tú a tus hijos a comer mejor? ¡Cuéntanoslo!

Derechos de imagen: Bruce Tuten, Donnie Ray Jones

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