Cannabis y enfermedades mentales ¿se banaliza su consumo?

Sin duda el tema de las drogas sigue ocupando uno de los primeros puestos en la lista de preocupaciones de padres de adolescentes y preadolescentes, tal vez sólo superado por los embarazos tempranos o la violencia de género en la adolescencia. Nuestra generación, la de los que tenemos hijos ahora, tuvo la desgracia de vivir una de las épocas más negras del consumo de drogas en nuestro país. Los que tenemos cierta edad recordamos casi seguro más de una escena provocada por el consumo de heroína. Como dice la sabiduría popular, a veces la escuela de la vida enseña más que cualquier universidad o charla de experto y las escenas dejadas por los consumidores de heroína que poblaban nuestros barrios cuando entrábamos en la adolescencia probablemente sirvieron para disuadirnos en mayor o menor medida.

Sin embargo nuestra relación con otro tipo de drogas es bastante más laxa y permisiva. Las drogas de diseño, el cannabis o el alcohol parecen representar mucho menor peligro que otro tipo de sustancias, a pesar de que el alcohol está considerada por todos lo organismos expertos como la droga más peligrosa, la que genera más daños personales y sociales, y a veces su consumo está bastante banalizado.

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Es así en el caso de los “porros”. Según algunos expertos el consumo de cannabis podría estar relacionado con el desarrollo de algunas enfermedades mentales como la esquizofrenia, la depresión o la ansiedad. Establecer una relación causal en estos casos es complicado, porque aunque exista correlación es complicado determinar si es la droga la que causa la enfermedad mental o es la enfermedad mental la que aumenta el riesgo de consumo.

La evidencia científica más robusta en la actualidad que relaciona el consumo de marihuana con ciertas enfermedades psiquiátricas se ha encontrado sin embargo en los genes. Según algunas investigaciones ciertos polimorfimos en el gen AKT1 pueden aumentar el riesgo de padecer esquizofrenia asociado al consumo de cannabis, esto es, aquellas personas con determinadas variaciones genéticas tendrían más riesgo de padecer esquizofrenia al consumir marihuana. El uso de la marihuana durante la adolescencia podría predisponer a estas personas a desarrollar la enfermedad incluso años después, según estos estudios.

A pesar de todo y para tranquilidad de los padres, la última encuesta del Ministerio de Sanidad español indica que en 2014 se alcanzaron mínimos históricos en el consumo de casi todas las drogas, incluyendo el cannabis.

Ante los adolescentes a los padres nos toca una importante labor de prevención que consiste no sólo en estar pendientes de lo que nuestros chavales hacen, de si hay un cambio en los comportamientos, los amigos o en la gestión del dinero, sino sobre todo de hablar con ellos. Como siempre, con toda la información y desde toda la honestidad posible.

Derechos de fotografía: arachnized and mechanid, cannabis culture

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