Alimentación equilibrada: ¡ponle color a tu plato!

Comer bien es fundamental para ser feliz, como ya hemos visto en un artículo anterior. Consumir alimentos variados cada día, en su justa medida, nos ayuda a sentirnos bien físicamente… ¡y también emocionalmente!

Hoy, en Educo, queremos hablar contigo de cómo gestionar una alimentación equilibrada. ¿Sabías que poniéndole color a tus platos aseguras el equilibrio nutricional? Sí, como lees, los colores de los alimentos pueden darte una pista de qué nutrientes estás ingiriendo.

Una dieta equilibrada en base a los colores

El Dr. James A. Joseph, del Centro de Investigación sobre la Nutrición del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, publicó un libro titulado “The color code” donde aborda la temática que hoy nos interesa: los colores de los alimentos.

Después de realizar diferentes estudios de nutrición, el Dr. Joseph llegó la conclusión de que “aumentar el consumo de frutas y verduras es de vital importancia, así como también prestar atención a los colores que ponemos en nuestro plato”.

De hecho, tanto en este libro como en “What color is your Diet?” del Dr. David Herber, Director del Centro de Nutrición Humana de la Universidad de California, se explica que no todas las frutas y verduras son iguales, es decir que no aportan los mismos nutrientes a nuestro organismo. Por este motivo, si bien la pirámide alimenticia plantea el consumo diario de 5 porciones de vegetales y frutas, es importante respetar esta indicación teniendo en cuenta no sólo la cantidad sino también la variedad.

Básicamente, si te esfuerzas para que tus hijos coman verduras y frutas todos los días pero al final consumen siempre los mismos 4 o 5 alimentos, no existe ninguna garantía de que estén consumiendo todas las sustancias que sus organismos necesitan. En la variedad está el asunto.

Los colores y los nutrientes

Alimentación equilibrada para niños

Pensar en colores no es sencillo, al menos no en un primer momento pero, como te explicaremos a continuación, no es tan complejo como puedes imaginar. Los expertos han divido las frutas y verduras en siete grupos de colores, basándose no sólo en su apariencia sino también en los nutrientes que aportan:

  • Rojo: son aquellos alimentos ricos en caroteno y licopeno, dos sustancias famosas por ser antioxidantes y conocidas como protectoras naturales contra las disfunciones cardíacas y de pulmón, así como del cáncer de próstata. En este grupo encontramos los tomates, los pomelos y la sandía, entre otros.
  • Púrpura: aquí se incluyen las fresas, las uvas negras, los arándanos, las manzanas rojas, las ciruelas, los pimientos rojos, la col y la berenjena, entre otros. ¿Qué tienen en común? Contienen antioxidantes que se cree ayudan a detener el envejecimiento celular así como a minimizar la probabilidad de formación de trombos.
  • Naranja: el alfacaroteno y el betacaroteno son los responsables del color naranja de alimentos como las zanahorias, los mangos y las patatas dulces, dos sustancias capaces de reparar el ADN dañado, así como también proteger la piel.
  • Amarillo: la papaya, los melocotones y las nectarinas poseen beta criptoxantina, una sustancia que previene los ataques cardíacos y ayuda a la comunicación intercelular.
  • Verde / amarillo: las espinacas, el maíz, los guisantes y el aguacate son algunos de los alimentos ricos en carotenoides luteína y zeaxantina, protectoras de los músculos y reductoras del riesgo de cataratas.
  • Verde: bócoli, repollitos de Bruselas, col, son algunos de los exponentes ricos en sulforafano y otras sustancias de nombre difícil que básicamente inhiben la acción de los cancerígenos en el cuerpo.
  • Blanco: este grupo engloba ajos, cebollas, melón blanco, puerros, espárragos blancos, peras y uvas blancas, por ejemplo. Todos estos alimentos contienen antioxidantes.

Cómo comer en colores

Cómo llevar una alimentación saludable

La idea no es que cada plato sea un arco íris, aunque habría que reconocer que más de un peque se avalanzaría sobre él porque no hay nada que los incite más a comer que ¡un plato divertido!

Lo ideal sería incluir tantos colores como sea posible en tus comidas diarias, pero como esto es difícil, nuestra recomendación es que prestes atención a ingerir todos los grupos de colores cada semana, es decir que no debes preocuparte por comer todos los colores cada día pero sí verificar cuando preparas el menú semanal de tus hijos que incluyes alimentos de todos los grupos.

Conociendo toda esta información, ¿le pondrás color a tu plato?

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