Ahogamiento infantil: prevención y primeros auxilios

Llegó el verano y con él, ¡las vacaciones! Seguramente estés planeando ir a la playa o a la piscina… Por eso, desde Educo, queremos hablar hoy de prevención y primeros auxilios para evitar el temido ahogamiento infantil.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, “en 2015 murieron 360.000 personas por ahogamiento”. De hecho, al investigar al respecto, uno descubre que el ahogamiento supone un 7% de la totalidad de muertes relacionadas con traumatismos a nivel mundial, siendo el rango de 1 a 4 años el más afectado, seguido de cerca por la franja etaria de 5 a 9 años. Como ves, no debemos subestimar el peligro y sobre todo, ¡debemos estar atentos y no quitar ojo a los peques cuando estamos en el mar o la piscina!

Vamos allí y descubramos juntos cómo prevenir el ahogamiento infantil.

Consejos para prevenir el ahogamiento infantil

Primeros auxilios del ahogamiento infantil

El ahogamiento es la asfixia que se produce cuando penetra el líquido en las vías respiratorias al caer un niño que no sabe nadar al agua (o al producirse un accidente que impide al nadador reaccionar y protegerse). ¿Cómo podemos evitar estos accidentes? Veamos juntos algunos consejos:

  1. Abre los ojos: estáte atento a tus hijos cuando estén en la piscina, la playa o incluso, en la pequeña piscina que tienes en el balcón o en la bañera. Un momento de descuido mirando tu móvil puede ser fatal. Igualmente, aún cuando no les quites ojo de encima, lamentablemente los accidentes pueden suceder.
  2. Mantén a tus hijos a tu alcance: la distancia de seguridad recomendada es un brazo, es decir que si tu hijo se hunde, puedas alcanzarlo en un simple movimiento.
  3. Si tienes una piscina en casa, instala vallas de protección alrededor de la misma. Ten en cuenta que deben estar constantemente cerradas y que su presencia, no es sinónimo de seguridad ya que los niños podrían saltarlas.
  4. Quita los juguetes de la piscina cuando los niños hayan salido de la misma para evitar que se caigan intentando cogerlos.
  5. Los sistemas de flotación deben utilizarse siempre bajo la supervisión de un adulto. Estos flotadores pueden darle a los niños una falsa sensación de seguridad pero no les protegen del riesgo de ahogamiento.
  6. Vacía las piscinas hinchables cuando dejes de utilizarlas, aún aunque sean pequeñas.
  7. Habla con los canguros de tus hijos para establecer reglas claras respecto al comportamiento en piscinas o mar.
  8. Aprende técnicas de primeros auxilios que te permitan reanimar a tu hijo en caso de accidente.
  9. Enseña a tu hijo a nadar a edades tempranas. Saber flotar o al menos salir momentáneamente a flote puede ser de vital importancia en caso de accidente.

Como siempre decimos: mejor prevenir que curar. Igualmente, a pesar de tomar todas las precauciones necesarias, los accidentes pueden ocurrir y ante esa posibilidad, te contamos a continuación cómo actuar ante un  ahogamiento.

Primeros auxilios en caso de ahogamiento infantil

Prevención del ahogamiento en niños

Al ser rescatado, el niño puede evidenciar diferentes síntomas que van desde problemas respiratorios, tos o vómitos, hasta piel azulada, agitación o estar adormilado.

Ahora bien, ¿qué podemos hacer si nuestro peque cae al agua? Veamos paso a paso los primeros auxilios que podemos aplicar en esta situación:

  • Saca al niño del agua y evalúa si está consciente o no, eso marcará tu curso de acción.
  • Solicita a los presentes que pidan ayuda a los servicios de emergencia.
  • Si el peque está consciente y respira, colócalo de lado. Esta posición le ayudará a expulsar el agua mediante tos.
  • Si el niño no respira, inicia la reanimación pulmonar básica, conocida como RCP. Para ello, primero coloca una mano en la frente y con la otra intenta abrir la mandíbula. Luego, acércate para comprobar si el niño exhala aire. Si no es así, comienza a realizar las cinco insuflaciones de aire del RCP, sin olvidar tapar su nariz. Si el niño no responde, comienza las compresiones toráxicas como puedes ver en el vídeo a continuación. Tras las quince compresiones, se realiza nuevamente la ventilación. Se realizan entonces 2 insuflaciones, seguidas nuevamente de 15 compresiones y así sucesivamente hasta que el niño reaccione o lleguen los servicios de emergencia.

En el caso de que te encuentres solo y nadie pueda avisar a los servicios de emergencia, realiza las primeras insuflaciones y compresiones antes de llamar. Ten en cuenta que no se recomienda parar más de 1 minuto en la realización de las maniobras de reanimación.

Te recomendamos observar el vídeo atentamente y practicar las maniobras con un muñeco, así en caso de necesitarlas no deberás pensar sino que actuarás según lo aprendido, sin pensar demasiado.

En cualquier caso, si tu hijo ha sufrido un accidente en el agua, consulta con el médico pediatra. Existe una clase de ahogamiento que se conoce como “ahogamiento secundario” y que puede hacer peligrar al niño incluso cuando veamos que reacciona y se ve, a simple vista, bien.

Lamentablemente, según datos de la Asociación Española de Pediatría, “el 70% de las víctimas por ahogamiento son menores de 6 años”. Estemos atentos a los más pequeños, juguemos con ellos en el agua y enseñémosles a comportarse de manera segura en el mar y la piscina.

Nuestra guía y acompañamiento es fundamental para evitar accidentes que pueden tener consecuencias, que van desde el miedo al agua hasta daños irreversibles e incluso la muerte.

Derechos de las imágenes: Club Med UK, Todd, Carlos Rohm

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