¿Adónde fueron a parar las ideas de los grandes pedagogos?

Desde Platón, quien desarrolló el primer plan de enseñanza, hasta Montesorri y pasando por Aristóteles (quien creía en una enseñanza intuitiva); los grandes pedagogos de la historia han planteado distintas formas y métodos de educar. Resulta curioso que a pesar del tiempo transcurrido, algunos de estos métodos, ideas y tendencias siguen inspirando a colegios, maestros y pedagogos actuales. Sin embargo, lo que ellos defendían: el juego, la actividad física, la poesía y la música, la libertad del niño a la hora de elegir y el respeto por su espontaneidad han prácticamente desaparecido del currículo de nuestros pequeños. ¿Adónde fueron a parar las ideas de los grandes pedagogos? Aquí te resumimos la aportación de los más importantes y cómo se trasladan al campo de la educación infantil.

¿Qué decían los grandes pensadores sobre la educación?

¿Quieres saber qué decían los grandes pedagogos de la historia sobre la educación y los niños? Algunas propuestas, escritas hace muchísimo tiempo, te sorprenderán.

Platón

Platón defendía la idea de que los niños deben comenzar su proceso educativo a través de actividades lúdicas y que las primeras enseñanzas que reciben se deben centrar en torno a la poesía y la música. Aristóteles fue más allá valorando la importancia del ámbito del juego en los más pequeños y señalando que “no hay en la inteligencia que no haya entrado por los sentidos”.

Séneca

Según Seneca, hay que enseñar más con el ejemplo que con las palabras y proponía que la enseñanza y la educación tuvieran un fin práctico. Plutarco, autor de “La educación de los niños”, acentuó el valor de la música, la individualidad y de lo bello en la formación del carácter en los más pequeños mientras que el español Juan Luis Vives Mach (1483-1540) defendió la necesidad de tomar en consideración el punto de vista y la voluntad de los niños

Federico Froebel

Gracias a Federico Froebel, (1782-1852) existe “Kindergarten” o el término Jardín de Infancia, quizás la institución infantil de mayor trascendencia. Su manera de entender la educación se basaba en las corrientes pedagógicas de Rousseau y Schelling y creía que los niños, al igual que las pequeñas plantas de un jardín, debían recibir alimento y cuidado.

Pero lo que diferenció su modelo de los demás fue que por primera vez se consideraban etapas, muy diferentes, durante la infancia y por ello había que programar una educación que se adapte al desarrollo natural del niño y la actividad infantil se debía guiar a través del juego.

Rachel y Margaret McMillan

Las primeras mujeres que aplicaron estos principios y crearon el Sistema Bradford o “Nursery Schools” fueron Rachel y Margaret McMillan, que servía de transición entre la vida familiar y la escolaridad del niño. Una alimentación sana, actividades al aire libre, afecto y el desarrollo de habilidades motrices a través del juego eran los pilares básicos de esta forma educativa.

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Y algunos otros menos conocidos

Pauline Kergomard (1838-1925) fue una pedagoga que introdujo el método francés en la escuela y luchó por conseguir que fuese pública. Según Kergomard, los niños deben tener libertad a la hora de elegir objetos y así obtener información a través de la curiosidad y el desarrollo de sus 5 sentidos. La observación, la libertad y el respeto a la espontaneidad del niño fueron claves en su método de enseñanza.

Vygostki (1896-1934), fue uno de los teóricos que más ha influenciado el campo de la educación infantil. Según él, el aprendizaje es un proceso constructivo de carácter individual y el papel del maestro debe consistir en despertar la curiosidad del niño y estimular su investigación. Vygostki creía que al niño había que animarle a plantear sus propios problemas, no imponiéndole problemas o dándole soluciones. Es decir, el niño es quien debe corregir sus propios errores y encontrar nuevas soluciones.

Desafortunadamente, estos nombres se han quedado en el olvido. Pero hay uno que ha tenido transcendencia y es el de Montessori. Basado en el estudio científico del desarrollo natural del niño, el método de esta gran pensadora es parte del movimiento llamado Escuela Nueva: un alejamiento del método educativo tradicional que rescata la idea de Plutarco, una educación para la vida, una educación total del ser humano.

María Montessori (1870-1952) se propuso conseguir que el niño, a través de la educación, tuviera una conciencia crítica y desarrollase su carácter científico. Se dice que ella modificó las prácticas educativas al combinar la libertad con la organización del trabajo. Las actividades no competitivas con el cultivo de la auto estima. El reto y el optimismo. La independencia y la motivación.

Existen otros muchos pedagogos como Paulo Freire , Ovide Decroly, Jean Piaget, Henri Wallon, David Paul Ausubel, Jerome Bruner, Reuven Feuerstein… Entre todos han ayudado a padres y maestros a educar a los más pequeños y por ello hemos querido rendirles un tributo.

¿Crees que la educación infantil que reciben nuestros hijos refleja algunos de los métodos propuestos por ellos? ¿Qué rescatarías de sus propuestas? No olvides compartir tu opinión con nuestros lectores.

Derechos de imágenes: Todd Petrie

  1. Elisenda Responder

    Felicidades por el Post! Tengo una hija que va a una ecsuela pública con un proyecto algo innovador, trabajan por proyectos, hacen muchas actividades creativas e interactivas con alumnado de otros cursos.
    Lo cierto es que el proyecto produce a veces cierta desconfianza, mi hija aun no ha traido deberes ni un día, a veces investigar sobre algo, pero poco más…En momentos me pregunto si lo estaremos haciendo bien, si tendrá el nivel necesario, pero después me digo a mi misma: mi hija está aprendiendo el placer de aprender, la capacidad de crear sin condicionamientos, la curisoidad por entender y la capacidad de respetar a sus companeros y su entorno. ¿Hay algo más valioso que pudiera enseñar la escuela?
    Seguro que el día que necesite tener un nivel alto de conocimiento en algo, si no lo posee, sabrá qué herramientas utilizar para llegar a él y además gozarlo.
    Un saludo,

    • Educo Responder

      Muchas gracias por tu comentario Elisenda, y por entender la importancia que tiene jugar, estar en familia y por haber elegido una escuela pública que ofrece todos estos valores tan necesarios. Tu hija no solo disfrutará ahora, sino que lo que aprenda le acompañará el resto de su vida y te lo agradecerá enormemente.

      ¡Un abrazo!

  2. Myriam Responder

    Muchas gracias por este estupendo resumen de las ideas de grandes pensadores y pedagogos. Yo también me pregunto dónde han quedado. Doy clase a universitarios de primeros cursos y echo en falta ilusión, curiosidad y juicio crítico, pero mas que nada autoestima y placer en el aprendizaje. Estos chicos poseen los cerebros en su punto álgido de creatividad pero un sentido adquirido, profundamente arraigado, les lleva a descartar sistemáticamente sus propias ideas. Minusvaloran e incluso desprecian su propia capacidad de raciocinio, frustrándose rápidamente cuando no reciben una solución inmediata a un problema o cuestión del profesor. Así no es de extrañar el fracaso en matemáticas y en las ciencias que nos apoyamos en ellas. Estoy de acuerdo con Elisenda, estamos dando un peso exagerado a los contenidos y olvidándonos de cultivar los aspectos emocionales del aprendizaje en nuestros niños y, sobre todo, adolescentes. Y eso les hace muy duro el aprendizaje de mayor nivel.

    • Educo Responder

      ¡Muchísimas gracias por tu comentario! Resulta increíble, en el sentido literal de la palabra, que hayamos obviado algunas de las brillantes ideas y propuestas educativas de estos pensadores, los cuales apuntaban a cultivar una mente crítica. La siguiente pregunta que nos tendríamos que hacer quizás sea la siguiente: ¿cómo podemos (desde casa, desde el colegio y la universidad) incorporar nuevamente estas ideas?

      Un saludo. 🙂

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