Acoso escolar en la red

El acoso escolar no es algo nuevo. El bullying ha existido toda la vida, aunque no con ese nombre y la única novedad es que ahora es más visible, entre otras cosas porque a veces se produce incluso por escrito.

Con la aparición de las TICs el acoso escolar sale de los muros del colegio y se sufre también en casa. Los niños acceden antes a los smartphones y a todas las redes sociales y en algunos casos las usan también para ensañarse con las víctimas de acoso. No es que las redes sean malas, es que las usamos mal, también nuestros hijos.

La buena noticia es que si se produce a través de redes el acoso es más fácil de detectar, porque queda escrito y es más difícil para el acosador tergiversar la situación. Los chantajes emocionales por Whatsapp empiezan bastante pronto, aunque nos duela creerlo y esos “si no juegas conmigo, te bloqueo” son habituales en cuanto que los niños acceden a estas tecnologías.

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¿Qué hacer?

Lo primero es saber usar las redes nosotros mismos. Incluso a los adultos nos cuesta salirnos de grupos de Whatsapp o bloquear a gente en el Facebook si nos hacen sentir incómodos. Una mal entendida educación hace que a veces aguantemos carros y carretas por no generar un conflicto, cuando es la persona que nos agrede la que lo está iniciando. Como decían las abuelas “más vale una vez colorado que ciento amarillo”, en el caso de las redes sociales también aplica.

En cuanto tus hijos tengan acceso a las tecnologías de la información y la comunicación han de conocer ciertas normas básicas de comportamiento y eres tú el que tiene que mostrárselas. Para ello lo mejor es que al principio las uses con ellos. Es preferible que tu hijo use tu Whatsapp para hablar con sus amigos antes de tener un móvil, unos cuantos años antes. Así es mucho más fácil que le supervises y le vayas explicando qué comportamientos son aceptables y cuales no. Con paciencia, detectar los comportamientos no respetuosos que se producen a los nueve años es mucho más sencillo que detectarlos a los 16, te da una base práctica y es menos peligroso que durante la adolescencia.

Puedes decirle a tus hijos que no tienen que mantener conversaciones que les hacen sentir incómodos, que no está bien montar grupos paralelos para criticar a alguien que no tiene acceso, que chantajear es feo y que insultar está mal. Has de decirles que cuando alguien te manda una foto está confiando en ti y no deben compartirla con nadie más, que se debe intervenir cuando se están metiendo con alguien y que los cotilleos en general no conllevan nada bueno. Y sobre todo has de hacerlo tú mismo.

Los niños copian todos los comportamientos de los adultos. Si nosotros nos manejamos bien en redes es más probable que ellos también se manejen bien.

Y por último, lo más importante, tus hijos deben saber que si tienen algún problema tú estás ahí para ayudarles, sin juicios, los adultos tenemos en principio muchos más recursos para manejar cierto tipo de situaciones, si tus hijos sienten la confianza suficiente como para contarte que tienen un problema en Whatsapp con un compañero de clase, atajar el acoso escolar será mucho más sencillo. Las redes se pueden convertir en una herramienta para los acosadores, pero también podemos usarlas a nuestro favor, sólo hay que estar pendientes.

Derechos de fotografía: dickdotcom, RSandsShoots

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